Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Un policía muerto en un atentado contra la Comandancia de la Guardia Civil de Murcia

JOSÉ ROCAMORA Un policía nacional resultó muerto a primera hora de la madrugada de hoy a consecuencia de la explosión de un coche bomba junto a la Comandancia de la Guardia Civil de Murcia. La explosión se produjo a las 0.40 en la calle de Diego Rodríguez de Almela, en el barrio de Vista Alegre. Un portavoz de la Delegación General del Gobierno confirmó los detalles del suceso y la identidad del fallecido, Ángel García Rabadán, miembro de la patrulla policial que acudió al lugar tras recibirse en la comisarla una llamada anónima que advertía de la existencia de un coche sospechoso.

La policía local acordonó la zona para evitar el acceso de vecinos que salieron de sus casas ante la fortísima explosión que se escuchó en toda la ciudad. Técnicos en desactivación de explosivos rastreaban al cierre de esta edición la zona ante la posibilidad de que hubiera otros coche bomba, "otros cebos", según comentó un portavoz de la Guardia Civil.Una llamada telefónica anómina a la comisaría de policía informó de la existencia de un coche sospechoso en el lateral de la Comandancia de la Guardia Civil, en una zona donde se encuentran las viviendas de los funcionarios del instituto armado. Una dotación del 091 se trasladó a la zona, y cuando estaban observando un coche Seat Ibiza matrícula de Alicante se produjo la explosión que causó la muerte al policía Ángel García Rabadán, natural de Rincón de Beniscornia (Murcia).

Minutos después se establecieron controles de carretera en distintos puntos de la región para intentar localizar un coche sospechoso, de color rojo, que salió precipitadamente de la zona de la explosión cuando ésta se produjo.

En la Comandancia de la Guardia Civil de Murcia -sede también de la jefatura del Tercio con competencias para las provincias de Murcia, Alicante y Albacete-, se habían adoptado medidas cautelares de vigilancia desde el 10 de septiembre de 1990, cuando se produjo un atentado con coche bomba contra el cuartel de la Guardia Civil de Cartagena.

Desde entonces todos los laterales de la Comandancia de la Guardia Civil están protegidos con postes metálicos para impedir que se estacionen vehículos. La zona donde se produjo la explosión se encuentra a unos 50 metros de la parte trasera de la Comandancia, donde están los bloques de viviendas de los funcionarios de la Guardia Civil.

"Hasta el siglo XXI"

El atentado de esta madrugada en Murcia se producía pocas horas después de que ETA anunciara en un comunicado que asumía la matanza de cinco personas el pasado jueves en Madrid y anunciaba que pensaba seguir asesinando "hasta el siglo XXI". El comunicado etarra fue acogido ayer por los partidos políticos con un profundo "asco" -en palabras del secretario general de los socialistas vizcaínos, Nicolás Redondo Terreros - y bajo el convencimiento de que la organización terrorista está atravesando un momento crítico que le conmina a actuar "a la desesperada", informa

La banda etarra respondió ayer al presidente del Gobierno, Felipe González, amenazando con continuar sus atentados hasta finales de siglo y durante el siglo XXI. El pasado jueves, horas después de la masacre de Madrid, González aseguré con dureza que "aquellos que cometen atentados conocerán la cárcel cuando acabe este siglo y el siglo próximo".

En el texto que publicó ayer el periódico Egin, la organización etarra afirma que no le intimidan las declaraciones de Felipe González y, por tanto, no va a cambiar su actual estrategia: "Queremos hacer saber al Gobierno español y a sus homólogos vascongado y navarro que las recientes declaraciones de su máximo representante, Felipe González, no intimidarán a Euskadi Ta Askatasuna ni le harán cambiar su estrategia".

El diputado del Partido Nacionalista Vasco (PNV) Iñaki Anasagasti cree que la postura de ETA es fruto de una actitud defensiva por parte de la organización terrorista: "Es una respuesta clásica, desesperada, de ETA. Mientras plantea una tregua no puede obviar la firmeza de los poderes públicos y de la sociedad vasca. Descubre que no representa a nadie y eso le hace mucho daño".

El vicesecretario general del PP, Javier Arenas, se mostró ayer partidario de que sea la justicia la institución que responda con firmeza tanto a ETA como a Herri Batasuna: "El Estado y las instituciones democráticas no se van a amedrentar por ningún tipo de amenaza", dijo. El presidente del partido, José María Aznar, se preguntó en Valladolid: "¿Quién esperaba que ETA se iba a amilanar porque el presidente del Gobierno les amenazase?".

El secretario general de los socialistas vizcaínos, Nicolás Redondo Terreros, manifestó ayer sentir repugnancia no sólo por quienes cometen acciones terroristas, sino también por quienes las encubren. Pidió el compromiso de los ciudadanos contra el terrorismo para que no sólo quede en manos de los jueces y tribunales. Julio Anguita, ex coordinador general de Izquierda Unida, comentó: "El comunicado no tiene respuesta, pues hablar de semejante ralea no merece la pena".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 10 de febrero de 1992

Más información

  • Un coche bomba estalló cuando una dotación del 091 examinaba un vehículo sospechoso