Entrevista:NUEVA MATANZA TERRORISTA

"ETA sí es una banda criminal terrorista"

Pregunta. ¿Qué siente el vicario general de San Sebastián ante la matanza de ayer en Madrid?Respuesta. Indignación, dolor inmenso por las víctimas, solidaridad y ternura hacia los familiares y pena por los asesinos que siguen degradándose de manera tan irracional y ciega.

P. ¿Qué le dice a ETA?

R. Lo que en estos momentos está gritando la sociedad vasca: si de verdad amáis a nuestro pueblo, dejad de matar desde ahora y definitivamente. Sería lo que el pueblo más os agradecería y el mayor bien que le podéis hacer.

P. ¿Por qué las manifestaciones de la jerarquía católica vasca suscitan, periódicamente, escándalos y polémicas?

R. El magisterio de los obispos es un magisterio concreto y comprometido que difícilmente podría encontrar una acogida unánime en un contexto social tan conflictivo y enfrentado como la sociedad vasca. Y además cualquiera puede constatar que, por lo general, las polémicas se han desarrollado no sobre el texto original de los obispos, sino por medio de resúmenes e interpretaciones de esos resúmenes.

Más información

P. ¿Dice que se ofrecen versiones sesgadas de las palabras de los obispos vascos?

R. Yo no dije que ETA no sea una banda de criminales, lo que dije es que ETA no es una banda de criminales que actúa para su provecho personal. Creo que son, efectivamente, una banda de criminales terroristas, pero también creo que no actúan en busca de un beneficio personal, sino por motivaciones políticas.

P. ¿Por qué persite la acusación de ambigüedad?

R. Los obispos vascos han condenado rotundamente a ETA. Lo que pasa es que la sospecha de ambigüedad brota cuando no se quedan sólo en una condena de ETA y aplican los mismos principios éticos a todo atentado injusto contra los derechos humanos, aunque sean cometidos por personas de las fuerzas de seguridad. No es que el mensaje de los obispos sea ambiguo, sino ambivalente. El problema se produce cuando es leído desde una clave política.

P. ¿La frase de que la violencia no se resolverá con medidas policiales, sino con el diálogo, no sugiere una visión política?

R. El mensaje de los obispos no desciende hasta ahí, se mantiene en el ámbito de los derechos fundamentales, y pese a las acusaciones presentadas en Roma contra nosotros se corresponde con el magisterio del Papa, tal y como el Santo Padre señaló en la última visita de los obispos vascos.

P. ¿Es políticamente neutro ese mensaje?

R. Hay un deseo e vaciar e violencia innecesaria nuestro lenguaje. Unos emplean términos como "genocidio del pueblo vasco", "cárceles de exterminio", "terrorismo de Estado". Desde el otro lado, hay quienes hablan también de "mafiosos", "pistoleros a sueldo", "banda de criminales", etcétera. Un lenguaje así no educa para la paz.

P. La polémica suscitada a raíz de sus manifestaciones coincidió con la gran manifestación por la paz en Bilbao. El diario Egin saludó con alborozo aquella versión de que ETA no es una banda de criminales.

R. Yo di la conferencia el viernes, e ignoro por qué ese resumen erróneo de mis palabras se publicó al día siguiente. Ni la inoportunidad ni el titular es responsabilidad mía, evidentemente. Por cierto que la gran mayoría de los jóvenes que asistieron a la conferencia acudieron a la manifestación de Bilbao, a invitación mía.

P. La idea de presentar a los terroristas como víctimas de la fatalidad histórica, ¿no supone una exculpación parcial?

R. No les exculpo de su actividad terrorista. Yo he escrito que los responsables de estos asesinatos son los que instigan este terrorismo, los que dan las órdenes de eliminar vidas, asesinan y colaboran. Lo que me pregunto es qué libertad le queda hoy a cada uno de los individuos de ETA, atrapados en ese compleja dinámica del terrorismo, para cuestionar la actuación de la organización armada y decidir su propia opción.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 06 de febrero de 1992.

Lo más visto en...

Top 50