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Filipinas le da a EE UU sólo un año para evacuar la base de Subic

El Gobierno filipino comunicó ayer a Estados Unidos que dispone de un año para desalojar la base naval de Subic y retirar todos sus efectivos militares del archipiélago. La reducción del plazo inicialmente previsto para la salida norteamericana die su última base en Filipinas, tres años, fue consecuencia del fracaso de las negociaciones entre los representantes de ambos países.Una de las principales divergencias de las negociaciones llevadas a cabo en Manila con el embajador Frank Wisner fue la insistencia filipina en lograr infructuosamente el calendario de unaretirada escalonada durante los próximos tres años y la postura estadounidense de no confirmar ni desmentir la presencia de armas nucleares en la estación naval y otros puestos de control atendidos por unos 6.000 militares.

La decisión del Gobierno de Corazón Aquino es definitiva, pero Washington tiene todavía la posibilidad de negociar otro tratado con el Gabinete que salga de las elecciones presidenciales de mayo. No será fácil, sin embargo, lograr una prórroga, a juzgar por la actual correlación de fuerzas políticas.

"El Gobierno de Filipinas y el de Estados Unidos han llegado al acuerdo de dar por terminadas las discusiones sobre el acuerdo ejecutivo de tres años de plazo para un desalojo ordenado de las fuerzas norteamericanas estacionadas en la base de Subic", declaró ayer Franklin Drilon, secretario de la presidenta Aquino. "La retirada deberá estar concluida para el 31 de diciembre de 1992% agregó. La base de Subic, cuyo definitivo y polémico cierre fue aprobado en septiembre por el Senado filipino en contra de la opinión del Ejecutivo, almacena gran parte de las municiones de los navíos de guerra que patrullan las rutas marítimas entre Oriente Próximo y el este de Asia. Asimismo ha sido el mayor centro de reparación y aprovisionamiento de la VII Flota.

Falta de control

Drilon explicó que otro de los desacuerdos que llevaron a la ruptura de las conversaciones fue la exigencia norteamericana de una utilización sin controles de la base hasta su desalojo.La concesión de tres años para la repatriación de los efectivos militares estadounidenses o su traslado a otras bases en Japón, Corea del Sur o la isla de Guam había sido aprobada por el Gobierno, con el visto bueno de la oposición, para evitar el brusco desempleo de los 40.000 nacionales contratados por los militares de Subic y de cerca de 100.000 más que se benefician indirectamente de la actividad de unas instalaciones que Filipinas, con graves problemas económicos, quiere convertir Subic en un gran astillero comercial.

EE UU, cuyo interés por el archipiélago filipino disminuyó al finalizar el enfrentamiento de décadas con la Unión Soviética, había desalojado en junio la base de Clark después de que el volcán Pinatubo entrase en erupción y la cubriese de ceniza.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 28 de diciembre de 1991