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Israel dejó su silla vacía al inicio de la nueva fase de la conferencia de paz

Palestinos, sirios, jordanos y libaneses se sentaron ayer en Washington frente a unas sillas vacías reservadas para Israel y tras una espera de 20 minutos regresaron a sus hoteles. Técnicamente, la segunda fase del proceso de Madrid fue un monólogo de paz que Estados Unidos consiguió disimular impidiendo el acceso de los periodistas a las salas especialmente preparadas en el Departamento de Estado. De momento, ninguna de las delegaciones árabes ha indicado que la ausencia israelí de ayer vaya a provocar el colapso de las negociaciones.

Israel, por su parte, sugirió que estaba dispuesto a establecer contacto incluso antes del lunes, el día que el Gobierno de Isaac Shamir ha elegido para aceptar la invitación del secretario de Estado norteamericano, James Baker.Mientras los árabes esperaban a Israel, Benjamín Netanyahu, el viceministro de exteriores que Shamir ha convertido en su principal representante en el proceso de paz en Oriente Próximo, proponía públicamente un acercamiento. En una conferencia de prensa en el Hotel Madison, el futuro cuartel general de los israelíes en Washington, Netanyahu dijo que los árabes "están jugando", pero reiteró la disposición del Gobierno de Shamir a hablar de paz. "Estamos aquí, en el Madison, y si quieren hablar de cuestiones de procedimiento y de fondo, saben donde encontrarnos", declaró.

En el campo árabe la declaración de Netanyahu debió ser interpretada como una iniciativa risible. Es más que improbable que los palestinos, por ejemplo, se acerquen al Hotel Madison para tomarle la palabra a Bebe Netanyahu. Para la delegación encabezada por el pediatra de Gaza Jaidar AbdulShafi, los palestinos han cumplido con su palabra de asistir al Departamento de Estado a la hora fijada por sus anfitriones.

Eran los intentos por mantener las apariencias los que dominaban el diseño de estrategias en ambos bandos. El temor a ser acusados de sumisión ante la presión norteamericana ha obligado a Israel a rechazar la fecha inicial y proponer el lunes 9 como la fecha para reanudar los contactos de Madrid.

No fue una elección casual. El lunes 9 es el quinto aniversario de la intifada, la rebelión palestina en los territorios ocupados por Israel, una fecha que siempre se ha conmemorado con una huelga general en Gaza, Cisjordania y Jerusalén Oriental. Hanán Ashraui, la portavoz de la delegación palestina, ya sugirió el martes por la noche que los palestinos podrían abstenerse de acudir al Departamento de Estado precisamente por ese motivo.

Marco bilateral

Uno de los principales objetivos israelíes es bloquear supuestas gestiones palestinas para conseguir que Estados Unidos autorice la presencia de un intermediario-observador en los contactos bilaterales que Israel quiere mantener en un marco exclusivamente bilateral. Desde el punto de vista israelí las conversaciones deben permanecer en el marco bilateral más estricto.

"No estamos aquí para negociar entre árabes y norteamericanos. Estamos aquí para negociar entre árabes e israelíes", dijo Netanyahu.

Como era previsible, los sirios denunciaron la ausencia israelí como una demostración de la "falta de empeno israelí" en la búsqueda de una solución al conflicto en Oriente Próximo.

Margaret Tutwiler, portavoz del Departamento de Estado logró eludir expresiones de disgusto estadounidense por la conducta israelí. En declaraciones a la prensa en el Departamento de Estado, Tutwiler dijo: "Lo que ha ocurrido hoy aquí está claro. Es desalentador que las delegaciones israelíes no se hayan hecho presentes. Frente a la ausencia de los israelíes, las delegaciones árabes se marcharon. Pero el Gobierno israelí nos ha notificado oficialmente esta mañana que próximamente enviará sus tres equipos negociadores".

El jefe de la delegación jordana, Abdel-Salam Mayali, resumió la frustración árabe. "Lamentablemente nos encontramos con sillas vacías", dijo. "Les esperamos pero no aparecieron".

Hanán Ashraui fue más contundente. "Esto es un abierto insulto al mundo y a los copatrocinadores de esta conferencia".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 5 de diciembre de 1991

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