Un juez, investigado por verter desahogos personales en una sentencia
El juez Miguel González Calderón pudo cometer una falta muy grave por "transcribir expresiones para su desahogo personal" en una sentencia, en la que absuelve a un ATS de 62 años de abusos deshonestos a una mujer de 60, a la que bajó las bragas varias veces, y palpó y besó los senos tras ponerle una inyección.
El presidente del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, Clemente Auger, ha remitido la sentencia a la comisión disciplinaria del Consejo General del Poder Judicial por entender que un juez no puede usar su independencia para transcribir en sus resoluciones "expresiones para su desahogo". Auger señala que la víctima tiene derecho a ejercitar acciones en defensa de su intimidad contra el autor de la sentencia, al margen de las cuales el juez puede haber incurrido en una falta grave o muy grave.
González Calderón, juez de lo penal en Alcalá de Henares, consideraba "difícil" que la denunciante, Florentina V. G., de 60 años, "despierte esos instintos en el acusado". Añadía que el "deseo libidinoso" del ATS, Luis Briones, "no era otra cosa que el deseo de prestarle un buen servicio" a la paciente. Tras una exploración, el ATS "se entusiasmó por el buen estado de los senos" de la mujer diciéndole "que los conservara así muchos años".


























































