Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El secretario de Estado de EE UU justifica su viaje a China en nombre del pragmatismo

Después de varios meses de negociaciones secretas, el secretario de Estado norteamericano, James Baker, anunció en la noche del domingo en Madrid que visitaría China en el transcurso de este mes. Este viaje -que le llevará también a Corea y Japón- reactivará,sin duda el debate sobre la posición de la Administación Bush respecto del Gobierno de Pekín. Baker será el responsable de más alto nivel del Gobierno norteamericano que visite Pekín desde el aplastamiento violento de las manifestaciones a favor de la democracia en la plaza de Tiananmen en junio de 1989. Además, el anuncio de este viaje llega unos días apenas después de la aparición de varias informaciones sobre la posibilidad de que China haya podido ayudar a Irán a desarollar la bomba atómica.

Sabedor de que este viaje va a provocar las críticas de los demócratas en el Congreso, Baker se lanzó directamente a la contraofensiva. "China tiene casi la cuarta parte de la población del mundo", afirmó, haciéndose eco del argumento de George Bush según el cual China, independientemente del carácter represivo de su Gobierno, es demasiado grande para ser ignorada. "Tiene armas nuclares, tiene mucha influencia en su zona y tiene un potencial económico inmenso, pero ignorarla no resolverá los problemas."

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 5 de noviembre de 1991