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LA FUSIÓN DEL BANCO CENTRAL Y EL HISPANO AMERICANO

Los retos de un gigante

El nuevo Banco Central Hispanoamericano afronta su modernización para superar la dura competencia internacional

El Banco Central Hispanoamericano tendrá que afrontar desde hoy mismo un duro proceso de reestructuración para poder competir en un mercado que exige cada vez más agilidad y gestión profesionalizada. Ése es uno de los grandes retos del que hoy se convierte en el segundo grupo bancario del país por balance y el primero en recursos ajenos y número de empleados. José María Amusátegui y Alfonso Escámez se refieren a esa modernización en las cartas a sus accionistas que se repartirán esta mañana en las juntas generales, y afirman que "el primer banco privado de España mantendrá sus criterios de banca universal".

Esta mañana, cuando los accionistas de los bancos Central e Hispano Americano tengan que votar si aprueban las condiciones de la fusión de ambas entidades (técnicamente la absorción del segundo por parte del primero), la mayoría de ellos recordará los acontecimientos que han llevado a sus presidentes respectivos a unir sus fuerzas. Unos y otros saben que con la fusión ganan en tamaño y en potencial financiero y humano para afrontar las nuevas condiciones que traerá la Europa del Mercado único. Pero también sospechan que los próximos años serán complicados, porque un matrimonio como el que hoy se celebra augura unos largos meses de ajuste. El ejemplo del Banco Bilbao Vizcaya, que todavía intenta digerir la unión de las dos entidades, es lo suficientemente ilustrativo.Segunda intentona

Los socios de la entidad que preside Alfonso Éscámez verán cómo se repite la historia y, probablemente, pensarán que el discurso del viejo banquero ya lo escucharon hace meses al tener que votar su fusión con el Banesto de Mario Conde. Las razones son las mismas, aunque la circunstancias son bien diferentes. El primer intento no salió bien, porque las luchas internas en los consejos de administración lo llevaron a una vía muerta. Esta vez las actitud de los responsables de ambos bancos el mucho más proclive a la unión de culturas Además la evolución del mercado parece haber arrastrado a la mayoría de las entidades bancarias a buscar alianzas que les permita afrontar los nuevos retos.Eso es, al menos, lo que podrán leer en la carta que se les entregará en el Informe de Fusión antes de comenzar la junta general. "Se trata de una información importantísima", dice Escámez en su escrito, "de la que surgirá la mayor entidad financiera pri, vada del país. Se unen dos grupos muy complementarios, que hay que ensamblar y organizar en una visión superadora, sin perder ninguna de las capacidades esenciales con que ambos cuentan". El mensaje de José María Amusátegui a los accionistas del Hispano va en la misma línea, aunque las circunstancias sean diferentes. El Banco Hispano Americano no ha tenido una opración frustrada de fusión, como el Central con Banesto, pero sí varias negociaciones abortadas antes de culminar. Y, sobre todo, algunas amenazas más o menos hostiles de toma de participación

Por eso, los propietarios de la entidad respirarán tranquilos cuando lean que la fusión ofrece tres grandes oportunidades. "En primer lugar", dice Amusátegui, "una mejora inmediata de su posición competitiva en el mercado financiero, fruto de la dimensión de su balance y de una mayor cobertura de los distintos segmentos de mercados y clientes. Además, la fusión supone una ocasión única para perfeccionar la gestión interna de la empresa sin lastres ni condicionamientos de posibles rémoras históricas. En tercer lugar y como consecuencia directa de los dos anteriores, los accionistas de ambos bancos se beneficiarán de la creación de un mayor alor patrimonial".

El desde hoy nuevo presidente del BCHA no evita, sin embargo, mencionar las dificultades que traerá consigo el proceso de fusión, de las que destaca tres diferentes: "Los técnicos, derivados del acoplamiento entre las diversas estructuras y sistemas operativos. Los de grupo, que tienen su origen en la necesaria adaptación a nuevos sistemas de gestión. Y los individuales, correspondientes a la ubicación de las distintas personas de cada banco en la nueva entidad"..

Sea como fuere, la fusión será hoy una realidad y el primer banco privado del país emprenderá su nueva andadura, con una importante inyección de recursos propios de 220.000 millones de pesetas, fruto de las plusvalías afloradas en la operación. Un dinero (puramente contable, por otra parte) que ayudará a mejorar la mayoría de los ratios del megabanco.

Hacienda tiene la palabra

Estas plusvalías están pendientes, sin embargo, del visto bueno del Ministerio de Economía y Hacienda, como es habitual en operaciones de este tipo. En el propio protocolo de fusión se establece que la afloración de plusvalías depende de las exenciones fiscales que conceda el fisco. Lo que presentan las cuentas de ambas entidades, auditadas por Arthur Andersen son 145.700 millones en el Central y 74.300,en el Hispano. Estas cantidades surgen de sumar el incremento de valor de las carteras de valores y de los inmuebles de los dos grupos bancarios y deducir los fondos constituidos para la cobertura de los compromisos en materia de pensiones con -el personal (12.421 millones en el Central y 14.0,00 en el Hispano) y otras dotaciones que los auditores denominan correcciones de valor.

Esta mejora de los ratios y los niveles de solvencia de la nueva entidad, no impedirá que el BCHA tenga que reducir capital en un 9% tras la fusión, para disminuir su nivel de autocartera sin perjudicar el coeficiente de recursos propios.

El nuevo banco nace con un capital de 92.609 millones de pesetas, 7.763 millones menos que la pura agregación del capital social de ambas entidades, debido a que el,canje se realiza aportando cinco acciones del Central por cada,seis del Hispano Americano.

Además de ese ajuste contable, el BCHA tendrá que emprender una nueva política industrial más selectiva, un duro ajuste de sus gastos operacionales que permitan mayores márge nes financieros, un proceso d fusión paralelo de sus bancos y sociedades filiales y un replan teamiento de su red de oficina (tiene 4.612, casi el doble que su competidores).

El Banco Central acaba de dar sus resultados perteneciente a los nueves primeros meses en los que ha ganado 41.235 millo nes de pesetas con una reducción de 4.900,millones sobre el mismo penodo del año anterior. La en tidad recalca que ha tenido me nos ingresos de por venta de va lores. Si se ponderan los resulta dos sin enajenaciones el resulta do con respecto al mismo perio do del año anterior suben un 10,9%.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 30 de octubre de 1991