RELIGIÓN

El obispo de Málaga dimite para trabajar en un centro de niños en Melilla

El obispo de Málaga, Ramón Buxarráis, confirmó ayer su abandono del cargo "exclusivamente, por motivos de salud" ("porque es inhumano ser obispo de Málaga debido al exceso de trabajo que hay en la diócesis", según Efe) para ocuparse a partir de ahora como capellán en un centro asistencial para niños y ancianos en Melilla.Buxarráis, de 61 años, ha permanecido al frente del obispado de Málaga desde abril de 1973, y siempre ha sido considerado en medios eclesiásticos como representante de la iglesia más comprometida con la sociedad.

El obispo aseguró que su abandono no tiene relación con el de su homólogo de Palencia, Nicolás Castellanos. "Desde hace tres años sólo duermo a base de somníferos y los problemas me agobian. Esto es un síntoma de mala salud", aseguró.

Hace cuatro años Buxarraís censuró el estilo de vida de la jet marbellí y sus ostentosas fiestas que, según el obispo, contrastaban con la situación real de pobreza que se vive en el conjunto de la diócesis.

[Buxarrais fue objeto de un monitum o advertencia de la Santa Sede en 1988, al parecer, por críticas vertidas contra el nuncio Mario Tagliaferri por un discurso ante la asamblea plenaria de obispos sobre la formación en los seminarios].

Por otra parte el papa Juan Pablo II hizo pública ayer la aceptación de la renuncia de Buxarráis y de los obispos de Sigüenza-Guadalajara, Jesús Pla, y del auxiliar de Barcelona, José Capmany. Para la sede de Sigüenza-Guadalajara ha sido nombrado obispo José Sánchez, hasta ahora auxiliar de Oviedo.

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