Liberación de un rehén
John McCarthy es periodista; ahora conoce personalmente lo que en periodismo llamamos una historia de interés humano. Ayer, él protagonizó una. (...) Por un momento, el interés humano cerró las puertas a intereses más poderosos. La toma de rehenes en Líbano forma parte de una trama diplomática más amplia. Estos grupos semiautónomos son producto del caos de los primeros años de los ochenta en Oriente Próximo, una reacción terrorista contra Occidente. ( ... ) Si la liberación de McCarthy significa que esta era de crueldad desesperada llega a su fin, entonces habrá razones para una alegría aún mayor. (...) La esperanza, a medida que se avanza en la paz, ( ... ) se basa en que los Gobiernos de Irán, Siria e Israel encuentren una vía para trabajar juntos y así los potenciales instrumentos de destrucción, como las bandas terroristas, perderán relevancia. Es demasiado pronto para el optimismo. Pero Damasco y Teherán parecen, por el momento, ver un camino mejor que, además, deja aislados a los secuestradores. ( ... ) Hay un avance en el tema de los rehenes, que es resultado de un cambio en los Gobiernos. Un hombre ha logrado la libertad porque los políticos tienen ahora otros objetivos. Ha sido condenadamente fácil -durante cinco años- relegar la humanidad a la política. Pero cuando la política se vuelve repentina y decididamente hacia la paz, el bien público y el individual se convierten en la misma cosa. ( ... ), 9 de agosto


























































