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EL VIAJE DE LOS REYES AL PAÍS VASCO

Explota un pequeño artefacto en el centro de San Sebastián

Un pequeño artefacto, calificado como "un petardo" por fuentes policiales, hizo explosión pasadas las once de la noche de ayer en la plaza de Lasala, en pleno centro de San Sebastián y a unos 600 metros del hotel María Cristina, en el que se alojaron anoche los Reyes.

La onda expansiva no provocó daños personales, aunque sí destrozos de mínima importancia que afectaron a una fachada de la sede del Gobierno Militar de Guipúzcoa y a las dependencias de un edificio del Gobierno autónomo. A última hora de la noche la policía no había determinado aún la composición del artefacto. Debido a la alerta policial, consecuencia de la visita de los Reyes, inmediatamente después de la explosión se produjo un importante despliegue de fuerzas de seguridad. Dos helicópteros sobrevolaron la zona, miéntras numerosos vehículos se dirigían al lugar haciendo sonar las sirenas.

Horas antes, grupos de jóvenes radicales provocaron incidentes de escasa consideración en. el Bulevar de San Sebastián, al lanzar piedras contra la policía. Los alborotadores hablan participado en una manifestación convocada por Herri Batasuna para protestar por la visita de los Reyes al País Vasco.

Cerca de 3.000 personas se concentraron a las ocho de la tarde en la Alameda del Bulevar donostiarra para manifestar su rechazo a la presencia de don Juan Carlos y doña Sofía en San Sebastián. La manifestación discurrió por las principales calles de la ciudad. Los participantes estaban precedidos de una ikurriña de grandes dimensiones, y una pancarta, portada por dirigentes de HB, en la que se leía: "Fuera el Rey. Indepedencia".

Gritos

Los gritos a favor de ETA, de la independencia, y en contra del Rey fueron coreados por los manifestantes durante todo el recorrido. El volumen de los gritos se incrementó al paso de la manifestación por la calle de Legazpi, paralela al hotel en el que se alojaban los Reyes. Al término de la manifestación un grupo de jóvenes radicales se quedó en el bulevar, desde donde lanzó piedras contra la Ipolicía que se encontraba apostada junto al Gobierno Militar. En ese instante agentes del Cuerpo Nacional de Policía lanzaron botes de humo y pelotas de goma contra los concentrados.Por otra parte, ocho sucursales bancarias, fueron atacadas por grupos vandálicos durante la noche del lunes y la madrugada del martes para protestar por la presencia de los Reyes. La sucursal del Banco Exterior de España de la plaza de San Pedro, en Bilbao, quedó completamente destruida por las llamas tras el lanzamiento de una botella explosiva. Otras siete instalaciones del BBV, Banco Hispano Americano, BEX y Caixa de Pensiones de Bilbao, Santurtzi y Baracaldo sufrieron rotura de lunas y desperfectos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 31 de julio de 1991