La Guardia Civil cierra en Euskadi dos tercios de sus centros y la policía la mitad

La Guardia Civil habrá reducido sus instalaciones en la comunidad autónoma vasca al término del verano de 1992 a un tercio de las existentes hace tres años, en virtud de los acuerdos de adecuación policial entre los Gobiernos central y autónomo. La policía, en el mismo plazo, pasará a contar con la mitad de las comisarías. Para evitar molestias al ciudadano, funcionarios del Cuerpo Nacional de Policía seguirán tramitando el DNI en ciertas poblaciones desde las bases de la Ertzaintza.

VICTORINO RUIZ DE AZÚA, El desarrollo de uno de los elementos más conflictivos en los útimos años del Estatuto de Gernika, la sustitución policial, va a recibir un fuerte impulso que culminará dentro de 15 meses. En octubre de 1992, la Guardia Civil conservará en la comunidad vasca sólo 20 instalaciones y acuartelamientos, siete en Guipúzcoa, otros tantos en Vizcaya y uno menos en Álava. Estas cifras incluyen las comandancias en las respectivas capitales de provincia.Durante este verano, de forma discreta y escalonada, el instituto armado procede al cierre definitivo de 18 acuartelamientos. La clausura y abandono de instalaciones afecta a poblaciones de cierta importancia como Amurrio y Oyón, en Álava; Azkoitia, Deba y Andoain, en Guipúzcoa; y Plencia, Ermua, (:7retxo o Amorebieta, en Vizcaya. A su vez, el Cuerpo Nacional de Policía cerrará antes de finalizar septiembre próximo las comisarías de Elbar y Pasajes (Guipúzcoa) y Getxo (Vizcaya).

Durante el verano próximo, la Guardia Civil clausurará otros cuatro cuartelillos, incluidos los de Baracaldo y Sestao en la margen izquierda del Nervión (Vizcaya) y la policía tiene previsto abandonar en la misma zona las comisarías de Baracaldo y Santurtzi. El proceso de clausura Je instalaciones de los cuerpos policiales del Estado se inició en octubre de 1989 en poblaciones de menor importancia.

La Delegación del Gobierno central no ofrece por el momento información sobre el alcance de la reducción de plantillas como consecuencia de estos cierres. Una parte de los efectivos de la Guardia Civil está siendo destinada a cubrir vacantes sin salir del País Vasco y otros han sido enviados al servicio de seguridad de la autovía Irurzun-Andoain, amenazada por la organización terrorista ETA, en la parte de las obras de la comunidad foral navarra, según el sindicato clandestino (SUGC) del instituto armado.

Al final del verano de 1992, la policía habrá reducido sus 14 comisarías a la mitad y la Guardia Civil conservará 20 de sus 61 instalaciones en la comunidad autónoma vasca, según datos de la Consejería de Interior del Gobierno de Vitoria.

El acuerdo de adecuación policial quedó cerrado el 25 de abril pasado en Madrid entre el ministro del Interior, José Luis Corcuera, y el consejero vasco, Juan María Atutxa. Cuando finalice su aplicación, el año próximo, los dos departamentos deberán afrontar un nuevo plan pactado para el despliegue de la Ertzaintza en las tres capitales, fase final de la implantación de la Ertzaintza.

El acuerdo vigente crea tres comisiones de coordinación entre los dos departamentos, dedicadas a seguridad ciudadana, policía administrativa e investigación criminal y asuntos patrimoniales. El ministerio debe informar a la consejería de los criterios para la permanencia de instalaciones de la Guardia Civil en zonas de despliegue de la Ertzaintza. Además de la competencia sobre costas, el ministerio argumenta una competencia genérica de defensa del territorio derivada del carácter militar del instituto armado.

El cierre de comisarías de la policía en poblaciones donde hasta ahora se expedía el DNI será solventada habilitandouna dependencia especial en algunas bases de la Ertzaintza. En estos centros trabajarán funcionarios de policía con la función exclusiva de tramitar los documentos de identidad. Esta colaboración comenzará a aplicarse en Getxo y Élbar el próximo agosto.

La policía vasca contará tras el verano de 1992 con 4.611 agentes en las zonas de despliegue, cubrirá el 89% del territorio y prestará servicio a más de 950.000 personas, el 45% de la población censada en la comunidad vasca.

Situación impresentable

El consejero de Interior del Gobierno vasco, Juan María Atutxa, cree que el acuerdo de cierre de instalaciones de las policías del Estado se está cumpliendo de forma satisfactoria y pone fin a "una situación impresentable de duplicidad y paralelismo de policías". La Ertzaintza, por otra parte, asegurará la protección de los Reyes en su próximo viaje al País Vasco.Atutxa, perteneciente al PNV, ha logrado en pocos meses serenar las aguas del departamento más conflictivo del Ejecutivo autónomo, origen de varios sonados escándalos. En pocas semanas consiguió también cerrar en Madrid el acuerdo de repliegue de las policías del Estado. "Me tocó cosechar el trabajo anterior", afirma para explicar un éxito inesperado tras la ruptura del Gobierno de coalición anterior con el partido socialista.

La firma del acuerdo en plena escalada terrorista de ETA fue producto de la casualidad, asegura. "ETA no nos condiciona ni para acelerar el despliegue de la Ertzaintza ni para frenarlo. Lo contrario sería un grave error, sería tanto como pretender que el futuro del País Vasco está en manos de esos señores".

Lo que si hace la Ertzaintza es prepararse para combatir el terrorismo. El próximo mes de septiembre entrará en servicio la nueva unidad de desactivación de expIosivos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 26 de julio de 1991.

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