La Cruz Roja
de Vizcaya ha abierto una investigación sobre el comportamiento y el grado de preparación de sus voluntarios tras el atentado terrorista que costó la vida el jueves al guardia civil Francisco Álvarez Gómez. Los voluntarios del puesto de Ortuella, situado a un centenar de metros del lugar de la explosión de la bomba, fueron incrementados por algunos vecinos pra que recogieran al herido.


























































