Al menos 74 muertos y cientos de heridos por un terremoto en Centroamérica

Al menos 74 personas resultaron muertas y más de 600 sufrieron heridas por el terremoto de 7,5 grados de magnitud en la escala de Richter que sacudió el lunes por la noche a gran parte de Centroamérica. Fuentes del Sistema de Protección de Panamá señalaron que ayer, horas después del seísmo, seguían produciéndose temblores de tierra en la zona. La población permanece fuera de sus casas por temor a derrumbamientos.

Las autoridades panameñas confirmaron ayer oficialmente que el seísmo ha producido hasta el momento 24 muertos y 288 heridos en el país, pero el viceministro de Salud, Carlos Abadía, dijo que el número de víctimas podría aumentar conforme lleguen los grupos de socorro a las poblaciones aún incomunicadas. Más de 800 casas han quedado destruidas en la provincia de Bocas del Toro, en la frontera con Costa Rica. El epicentro fue detectado en el valle de la Estrella, provincia de Limón, en el Caribe sur costarricense, y el temblor fue sentido en toda Centroamérica.En San José, capital de Costa de Rica, las autoridades informaron que el terremoto ha, sido el más violento sufrido por el país en las últimas décadas. El presidente de la nación, Rafael Calderón, obtuvo ayuda de emergencia de los gobiernos de Nicaragua y Estados Unidos.

La Cruz Roja costarricense aseguró que por lo menos 11 personas murieron en la provincia de Limón, aunque se teme que la cifra aumente a varias decenas, ya que ayer aún no se tenían noticias de las poblaciones que quedaron aisladas. Otras fuentes en Costa Rica indicaron que sélo en Sixaola, en la frontera con Panamá, se habían contabilizado 20 muertos y numerosos heridos.

El puente sobre el no Sixaola, sobre la frontera entre Panamá y Costa Rica, "no está recomendable" para el paso, según Protección Civil costarricense, que informó también de daños en otras infraestructuras. Además de Sixaola, otras poblaciones afectadas han sido Matina y Batán, donde decenas de casas quedaron destrozadas y sus moradores atrapados dentro.

En el puerto panameño de Almirante se confirmaron cinco muertos, 29 heridos y 300 casas derrumbadas. Los Gobiernos de Panamá y Costa Rica han puesto en marcha dispositivos de emergencia y puentes aéreos para evacuar hacia otras zonas a los heridos más graves. El presidente de Panamá, Guillermo Endara, ha declarado la región afectada "zona de emergencia nacional".

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* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 23 de abril de 1991.

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