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El fiscal pide que se procese a otros dos policías por el asesinato de un delincuente

El fiscal ha solicitado el procesamiento, por el asesinato en 1983 en Madrid ded delincuente Antonio Vilariño, de los inspectores Jaime Ignacio Cabezas de Herrera Cabero y Adelardo Rafael Martínez García, hecho por el que se procesó en 1987 al inspector José María Pérez Gutiérrez. Estos tres ex miembros de la Brigada Antiatracos de Madrid están procesados y presos por el presunto asesinato de los tres atracadores en 1984. Pérez Gutiérrez fue absuelto en el juicio por la desaparición en 1983 de Santiago Corella, El Nani.

El texto del escrito del fiscal, emitido el pasado 28 de febrero, indica que "de las diligencias practicadas a raíz de los hechos ocurridos el día 6 de octubre de 1983 en los que resultó muerto Antonio Vilariño Sanz, a consecuencia de los disparos efectuados contra él por el inspector de policía José María Pérez Gutiérrez, puede inferirse racionalmente que en estos hechos, al menos intervinieron también, de forma activa y determinante, los inspectores Jaime Ignacio Cabezas de Herrera Cabero y Adelardo Rafael Martínez García pues de su presencia en el lugar de los hechos actuando de forma coordinada con el autor de los disparos resulta una unidad de propósito que justifica que para ellos se dicte auto de procesamiento por la comisión de un delito de asesinato, calificación ésta que en principio los hechos parecen merecer".Dada la naturaleza de los hechos, el fiscal reclama del instructor auto de prisión contra los citados. Con el fin de garantizar sus responsabilidades civiles, el fiscal solicita que se les requiera para que presten "fianza en cuantía de cinco millones cada uno".

En julio de 1990, el fiscal de la Audiencia de Madrid solicitó un total de 96 años de cárcel para Jaime Ignacio Cabezas y para José María Pérez Gutiérrez como presuntos autores de tres delitos de asesinato y otro de malversación de caudales públicos. Y se solicitaba 36 años de prisión para Martínez García por el asesinato de uno de los delincuentes y malversación de fondos públicos.

Los tres agentes, según el Fiscal, junto con el ex comisario Francisco Javier Fernández Álvarez "enterados del atraco a una joyería madrileña, acordaron apoderarse del botín [en su mayor parte nunca recuperado] que consiguieran los asaltantes", para lo cual se apostaron en las proximidades y dispararon contra los atracadores, dos de los cuales (Feliciano Martín de Paredes y Pablo Pardo) murieron en el acto". El tercer atracador, José Fernández Corroto, que escapó, fue abatido al mes síguiente en Móstoles en una operación en la que presuntamente intervinieron Fernández Álvarez, Pérez Gutiérrez y Cabezas.

Tres tiros a quemarropa

El escrito de la querella presentado por el abogado Fernando Salas en nombre de la Asociación contra la Tortura en noviembre de 1987 contra ocho inspectores por el presunto asesinato del supuesto delincuente Antonio Vilariño relataba así el crimen: El 6 de octubre de 1983 a las 12.30 Vilariño viajaba en un taxi por Madrid, acompañado de Paloma Suárez Puñal.El vehículo fue interceptado por policías en la Plaza de Neptuno, en una operación en la que intervinieron presuntamente Jaime Ignacio Cabezas, Adelardo Rafael Martínez Garcia y José María Pérez Gutiérrez. Este último abrió la puerta del taxi y realizó tres disparos a quemarropa contra Vilariño, quien acababa de recibir documentación falsa. El taxista declaró que "le apuntaron con una pistola y que no recuerda que dijeran que eran policías". Tampoco Paloma "oyó decir que fueran policías".

Los querellados "no han podido acreditar que Vilariño hiciese uso de arma alguna". Pérez Gutiérrez declaró que decidió detener a Vilariño por "suponer" que había asaltado un banco

madrileño, que nunca precisó.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 20 de abril de 1991

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