Yeltsin podrá gobernar por decreto y ser elegido presidente de Rusia el próximo 12 de junio

El líder ruso, Borís Yeltsin, obtuvo una gran victoria ayer, cuando logró que el Congreso de los Diputados de Rusia aprobara una resolución que, de hecho, le permite gobernar por decreto y fija en el próximo 12 de junio la fecha para la elección de presidente de Rusia, que nadie duda que ganará el propio Yeltsin. La concesión de poderes extraordinarios al líder ruso tendrá seguramente como consecuencia que los mineros rusos del carbón suspendan la huelga para permitir a Yeltsin impulsar la reforma económica.

El Congreso de Diputados del Pueblo de la Federación Rusa aprobó ayer por una mayoría sorprendentemente amplia la resolución propuesta por Yeltsin: 607 votos a favor, 228 en contra y 100 abstenciones. "Agradezco a los diputados la confianza que han depositado en mí y les aseguro que la usaré sólo en bien de Rusia y de sus pueblos", declaró el presidente del Parlamento ruso, después de anunciados los resultados de la votación.Los poderes que se le otorgan a Yeltsin son muy amplios, en realidad mayores de los que obtendrá cuando sea elegido presidente de la Federación Rusa, sostienen algunos especialistas, pues ahora prácticamente reúne las funciones del jefe del Parlamento y del Gobierno. Esto es algo que preocupa a numerosos demócratas, que piensan que deberían haber creado algunos contrapesos a las facultades de Yeltsin. Para muchos, además, este Congreso ha mostrado claramente que Yeltsin aspira al "autoritarismo".

La sorprendente mayoría que obtuvo Yeltsin se debe, según el socialdemócrata Leonid Vólkov, al hecho de que los diputados no votaron por la resolución en sí, sino por el líder del Parlamento, pues temían que éste dimitiría si no se le otorgaban los poderes que pedía. Y la dimisión de Yeltsin "en esto están todos de acuerdo" constituiría una catástrofe, porque no hay otro político que cuente con la confianza de los trabajadores y que, en consecuencia, pueda estabilizar la situación en Rusia e impedir que la revuelta del hambre se propague.

El primer resultado del triunfo de Yeltsin será el cese de la ola de huelgas que azota a Rusia, opina la mayoría de los parlamentarios y de los comentaristas, y ya hay signos en ese sentido, aunque el paro de los obreros del carbón continuaba ayer y en algunos lugares incluso se extendía. Los mineros más intransigentes a la hora de pedir el cese del presidente soviético, Mijaíl Gorbachov, los de Kuzbás, estaban dando marcha atrás y se mostraban más conciliadores.

"Nuestras reivindicaciones políticas pueden ser atendidas sin necesidad de que Gorbachov dimita. Lo principal es delimitar las funciones [de la federación y el poder central]. Por lo demás, Gorbachov no es el peor de los políticos. Que se quede, pero sólo con aquellas funciones que le deleguen las repúblicas", manifestó Víacheslav Gólikov, presidente del Comité de Huelga de Kuzbás.

Con el reforzam lento de Yeltsin, sobre todo después de las elecciones. presidenciales directas que se realizarán el 12 de junio, día del aniversario de la Declaración de Soberanía de Rusia, cambia la actitud de los demócratas hacia Gorbachov y éste vuelve a ser una Figura necesaria para ellos.

"Creo que muy pronto los demócratas tendremos que salir en defensa de Gorbachov. De lo contrario podemos volver a la dictadura de derecha", señaló Serguel Shajrái, jefe del Comité de Legislación del Parlamento ruso.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 05 de abril de 1991.

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