Un año de cárcel para dos enfermeras de La Paz por la muerte de un niño alérgico a los lácteos

El Instituto Nacional de la Salud (Insalud) recurrirá la sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid que condena a las dos enfermeras que dieron un petit suisse a un niño alérgico a los derivados lácteos, causándole la muerte en media hora, a un año de prisión y a pagar una indemnización de 15 millones de pesetas a los padres del fallecido, Eduardo Agüero Mackern y Renata Rabes Berendas. El Insalud ha sido declarado responsable subsidiario, por lo que deberá abonar esta indemnización en caso de no prosperar su recurso.

Natividad Román Villar y Amalia Sancho Sánchez, que trabajaban en el hospital infantil de La Paz como enfermera y auxiliar de clínica, respectivamente, dieron en la tarde del 24 de noviembre de 1986 un derivado de queso a Eduardo Agüero Rabes, de dos años y medio, ingresado en el centro por padecer una bronquitis y que presentaba una fuerte alergia a los lácteos. Al tomar el petit suisse, el niño sufrió un choque anafiláctico que le provocó la muerte en cuestión de minutos, mientras su madre esperaba en la cola de visitantes.La sentencia concluye que tanto la enfermera como la auxiliar son responsables de imprudencia temeraria con resultado de muerte, por no verificar el historial clínico del pequeño, que estaba a los pies de su cuna, y en la que aparecía, subrayado en rojo, que el niño era alérgico a los lácteos. Las dos mujeres han sido condenadas a una suspensión de cargo público y derecho de sufragio durante el tiempo de la condena. Ninguna de las dos ingresará en prisión, dado que la condena es menor a un año y no tienen antecedentes penales.

Ambas declararon en la tarde de ayer que no se esperaban una sentencia tan dura. "Creo que aún no es oficial", dijo Natividad Román, que se había enterado por la radio. Amalia Sancho conoció el resultado de su proceso después de que la llamasen unos conocidos que habían escuchado la radio, y posteriormente el abogado defensor la citó en su despacho para comunicarle la sentencia.

Fuentes del hospital de La Paz aseguraron que las enfermeras habían pedido el traslado poco después del suceso. Estas mismas fuentes no han precisado si dicho traslado fue pedido por las propias enfermeras o bien les instó a ello la dirección del hospital. Sín embargo, Amalia Sancho aseguró ayer encontrarse en el hospital infantil de La Paz desempeñando labores de ATS, aunque admitió que Natividad Román trabaja en el hospital del Niño Jesús, extremo que Natividad, que se encontraba muy nerviosa, no quiso comentar.

Gravemente negligentes

La sentencia afirma que la actitud de estas enfermeras fue "gravemente nepligente". Amalia Sancho, que dio la merienda al niño, es considerada culpable "por no consultar ( ... ) la gráfica del enfermo antes de suministrarle el derivado lácteo que determinó su muerte". La enfermera Natividad Román era la encargada del turno de tarde y fue culpable también "porque no supervisó la alimentación del niño ni cursó indicación alguna a la auxiliar sobre la merienda que había de suministrarle en atención a su alergia".La enfermera tuvo conocimiento de que el niño estaba sensibilizado contra la leche de vaca, tanto al consutar su historial como por los comentarios de la encargada del turno de mañana, Francisca Vidal. Sin embargo, no dijo nada a la auxiliar, Amalia Sancho, que tampoco prestó atención al subrayado de la historia clínica. El niño comió el fatal petit suisse como el resto de los 16 que ocupaban el minihospital.

La sentencia determina que las trágicas consecuencias podrían haberse evitado si se hubieran adoptado las elementales medidas de precaución y cautela. La madre del pequeño había anunciado en la mañana anterior a su muerte que quería llevarse al niño a casa, a lo que el médico que le atendía se negó porque todavía tenía unas décimas de fiebre.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 11 de marzo de 1991.

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