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Las constructoras de la autovía de Navarra se niegan a iniciar las obras por miedo

Representantes de las empresas Suquía Moyúa, Altuna y Uría, Asfaltos Naturales de Campezo, Sobrino y Murias, adjudicatorias de las obras de la autovía que unirá Guipúzcoa con Navarra se niegan a iniciar, el próximo lunes, los trabajos previstos, alegando el temor existente en sus empresas por las amenazas de ETA y el clima de violencia generado contra las seis constructoras.

En una reunión celebrada ayer entre responsables de las empresas citadas y el diputado general de Guipúzcoa, Imanol Murua, los primeros le comunicaron a éste su negativa a iniciar las obras de esa autovía debido "a las amenazas, chantajes, fuertes presiones y por las visitas de representantes de Herri Batasuna". Indicaron también que todo ello ha provocado "pánico generalizado en sus empresas".

El presidente de la institución foral exigió a los empresarios la inmedata renuncia a la adjudicación y anunció que la Diputación seguirá todos los trámites necesarios para que las obras comiencen en el menor plazo de tiempo posible. Murua reconoció que la negativa de los empresarios a comenzar las obras supondría un retraso sobre las fechas previstas, pero indicó que "mayor retraso supondría ceder ante las presiones de ETA. Y la Diputación seguirá adelante".

La última amenaza sobre la construcción de esta carretera, a la que se opone HB y grupos próximos a esta formación política, la realizó la organización terrorista ETA el pasado 23 de diciembre cuando afirmó que de iniciarse las obras éstas pasarían a ser consideradas "objetivo operativo".

Amenazas

Los empresarios, ante el incremento de las amenazas de ETA, presentaron ante la Diputación Foral de Guipúzcoa un proyecto alternativo al oficial, que modificaba el 60% del trazado aprobado y que evitaba el paso sobre el valle de Leizarán. El proyecto alternativo fue rechazado por no mejorar el impacto medioambiental, elevar el coste del proyecto y destruir una zona de pastos en el valle de Berástegui (Tolosa).Las negativas de los representantes institucionales a llevar adelante ese trazado no impidieron que los empresarios se reuniesen la pasada semana con una delegación de HB para entregarles los planos en los que se modificaba el trazado. Esta actitud de las empresas fue calificada por la formación independentista como "un gesto de buena voluntad". HB pidió también que las obras no se iniciasen el 7 de enero tal y como había anunciado la Diputación Foral de Guipúzcoa.

[El Partido Nacionalista Vasco (PNV) pidió ayer que la Diputación Foral rescinda "cuanto antes" el contrato con las empresas ajudicatarias, mientras que Eusko Alkartasuna (EA) exigió la adopción inmediata de las medidas necesarias para que se lleven a cabo las obras, informa Efe].

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 5 de enero de 1991