Juguetes en campo neutral

El futbolista Andrinúa actúa en una campaña contra el sexismo en los regalos a niños

El código de costumbres del fútbol ha sacralizado durante un siglo la cultura del macho. En este universo tan restrictivo, Genar Andrinúa ha decidido participar en una campaña contra el uso sexista de los juguetes, promovida por el Ayuntamiento de Bilbao.

Junto a Andrinúa, defensa internacional del Athletic, participa María Aburto -la primera piloto de Iberia-, el cocinero Carlos Argiñano e Isabel Espinosa, la primera mujer que logró ingresar en el cuerpo de bomberos de Bilbao. Andrinúa está orgulloso y feliz con su pequeño hijo Asier en brazos. La imagen está coronada por una confesión: "¡Pensar que de niño me daba vergüenza jugar con muñecos!".Andrinúa pertenece a una nueva categoría de futbolistas, capaz de intuir los signos de los tiempos y dispuesto a abanderar una imagen cívica de su profesión. Respetado y querido, su figura trasciende en Bilbao su condición como jugador. Cuando recibió la llamada de Álvaro Gurrea para participar en una campana contra la utilización discriminatoria de los juguetes, sólo puso el inconveniente de su timidez.

En cualquier caso, es casi imposible resistirse a Álvaro Gurrea, un personaje barojiano que sopló el saxo durante algunos anos en el grupo Oskorri y ahora regenta una oficina de publicidad denominada Paradox, como corresponde a un devoto de don Pío.

Gurrea recibió de Jasone Irarriagorri, concejal responsable del Servicio Municipal de la Mujer, el encargo de realizar una campaña contra la segregación sexista en los regalos a los niños y la configuración maniquea de los papeles sociales que establecen los juguetes.

Beneficio económico

Gurrea redactó a mano su propuesta de campaña, dirigida a los padres: "Los jugueteros no son el problema en este asunto. Ellos no tienen interés alguno en vender ideología. Venden los juguetes y sacan beneficio económico. Nada más". La intención de la campaña era presentar algunos ejemplos que contradijeran los papeles que pretenden establecer los juguetes para niños y que son una reproducción fiel de los que convencionalmente asigna la sociedad al hombre y la mujer.Gurrea llamó a Carlos Arguiñano, uno de los cocineros más prestigiosos del País Vasco, y Genar Andrinúa, representante de un juego cuya coreografía consagra la entronización del macho.

Por el lado de las mujeres, contactó con María Aburto, la primera mujer piloto de Iberia, y con Isabel Espinosa, que logró ingresar hace algunos años en el cuerpo de bomberos del Ayuntamiento de Bilbao. Todos accedieron a la propuesta de forma gratuita y a todos se les unió a un mensaje antidiscriminatorio.

Argiñano, un antiguo trabajador en la empresa de construcción de ferrocarriles, CAF, de Beasáin, apareció impecable de blanco entre los fogones de su restaurante de Zarauz: "Pues de pequeño", dijo, "no me dejaban jugar a comiditas". Isabel Espinosa, con el uniforme de bombero y un casco muy en la línea Blade Runner.- "Por pedir juguetes de niño, de pequeña me decían que tenía ideas de bombero".

Personas corrientes

El único mensaje cuyo contenido no es contradictorio lo lanza María Aburto con un pequeño avión de juguete en la mano. En la oficina Paradox se encontraron con una revelación sorprendente. A María Aburto, su padre nunca le impidió que jugara con aviones de juguete: "Pedí de regalo un avión... ¡Y me lo trajeron.La campaña ha causado fuerte impacto en Vizcaya, su zona, de difusión. Genar Andrinúa se muestra un tanto sorprendido por la repercusión del cartel con su hijo y confiesa que ha sido blanco de algunas bromas entre sus compañeros de equipo.

"Lo que más me sorprende es que la gente me vea como un padrazo. Da la impresión de que cuesta ver a los futbolistas como personas corrientes. En este sentido, me parece que esta campaña es muy positiva. Sería conveniente acabar de una vez con la imagen cerrada e inalcanzable que tenemos los deportistas", señala el defensa internacional.

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