Dos heridos graves en Mallorca por una explosión de butano intencionada

La acumulación de gas butano originada por el corte deliberado de los conductos plásticos de dos bombonas de uso doméstico fue la causa de la explosión que hirió gravemente ayer en la isla de Artà, en Palma de Mallorca, a dos personas, madre e hijo. Este último, al parecer, pretendía atentar contra la vida de ambos. La deflagración y la onda expansiva destruyeron completamente la vivienda, de planta baja y un piso y de construcción antigua, y ocasionaron serios desperfectos en las dos casas contiguas, dos de cuyos habitantes resultaron heridos leves.

Cristóbal Ferrer Martí, de 34 años de edad, que estaba sometido a tratamiento psiquiátrico, y su madre, Antonia Martí Pastor, de 62, eran los únicos residentes en la vivienda en la que se produjo la explosión. Los dos fueron trasladados desde Palma de Mallorca a Valencia para que fueran atendidos en la unidad especial de quemados, ya que presentan quemaduras en más del 60% del cuerpo. La madre fue sorprendida por la explosión en la cama mientras dormía. La Guardia Civil indicó que Cristóbal Ferrer cortó los tubos de las bombonas, abrió las espitas y al cabo de un tiempo prendió fuego.

El siniestro tuvo lugar poco después de las siete de la mañana, antes de amanecer. Artà es una localidad de 5.600 habitantes al noreste de la isla de Mallorca. La explosión alertó a toda la población; una vecina señaló: "Pensé que había caído un avión o había explotado una bomba". El sobresalto fue general y la hipótesis del suicidio fue apuntada desde el primer momento por el servicio de bomberos y la Guardia Civil, que observaron que las mangueras estaban seccionadas y las conducciones de las dos botellas de butano abiertas.

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