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Batalla campal en Barcelona por la oposición vecinal a unas viviendas sociales

Efectivos del Cuerpo Nacional de Policía y de los Mossos d'Esquadra cargaron ayer por la mañana contra unos 400 vecinos del barrio del Besós, en Sant Adrià de Besós (Barcelona), que impedían las obras de construcción de 196 viviendas sociales promovidas por la Generalitat y destinadas en parte a albergar familias del conflictivo barrio de La Mina. En los enfrentamientos se rodujeron unos 20 heridos, entre vecinos y policías.

Durante el día, el barrio vivió una calma tensa que se rompió a partir de las 19.00, cuando unas 1.200 personas se volvieron a enfrentar con la policía, cortaron durante media hora la autopista de Mataró y hostigaron a las fuerzas del orden con el lanzamiento de cócteles mólotov. Una persona fue detenida y se produjeron unos 20 heridos.Los concentrados, muchos de los cuales eran mujeres, ocuparon los puentes de la autopista de Mataró, desde donde tiraban objetos contra los vehículos. A lo largo de todo el día se vio circular vecinos provistos de botellas de gasolina.

La policía tenía destacadas desde primera hora de la mañana 50 furgonetas. Las fuerzas policiales cortaron dos veces la luz en el barrio para dispersar a los manifestantes. Como consecuencia de la carga de la mañana, 12 personas, entre ellas dos policías, resultaron heridas condiversas contusiones. Las cargas de la noche causaron otros nueve heridos. Los vecinos del Besós han impedido en diversas ocasiones la construcción de las viviendas sociales al considerar que en el solar destinado a los pisos deberían construirse equipamientos para el barrio. Ayer, a las ocho de la mañana, intentaron impedir de nuevo el paso de los trabajadores a las obras. "En ese momento", afirmó un vecino, "a alguien le dieron un empujón y de pronto todo se llenó de humo y nos empezaron a llover golpes por todas partes".

Uno de los comentarios más extendidos ayer en la calle, pese al temor de los vecinos a ser tachados de racistas, era que la mayor parte de las familias que ocuparán los pisos proceden de La Mina, un barrio construido a principios de los años sesenta que acoge a ex barraquistas, buena parte de ellos gitanos, y que es conocido como un centro de delincuencia.

Numerosos vecinos no fueron ayer a trabajar y permanecieron frente del cordón policial que protegía las obras. La totalidad de los comercios del barrio cerró o permanecía con laspersianas semiabiertas. Grupos de adolescentes, con pañuelos en la cara, retaban a los mossos y a la policía, mientras escondían cócteles mólotov entre la ropa. El aspecto de batalla campal que presentaba el barrio se complementaba con varios contenedores ardiendo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 26 de octubre de 1990

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