Incidentes en 'Pies Negros' durante una manifestación contra la droga

Vecinos del barrio del Pozo del Tío Raimundo, en el distrito de Vallecas, se saltaron ayer la barrera de seguridad de la manifestación antidroga convocada por varias asociaciones vecinales e IU, para intentar penetrar en los Pies Negros, zona donde vive la mayor parte de los vendedores de droga del barrio. Varias dotaciones de la Policía Municipal y una veintena de agentes antidisturbios impidieron que los vecinos entraran en el barrio, aunque no que lanzaran piedras contra los presuntos traficantes.A la manifestación, que comenzó a las 19.00 y concluyó dos horas más tarde, acudieron, según los convocantes, unas 10.000 personas, mientras que el concejal del distrito, el centrista Carlos Martínez, calculaba que asistieron unas 4.000.

Al pasar cerca de los Pies Negros, que se encuentra al final de la calle del Conde Fernández de la Paz, algunos manifestantes comenzaron a gritar "ahí están, ahí están', mientras intentaban saltar la barrera de seguridad formada por los organizadores. Algunos manifestantes consiguieron rebasarla y se dirigieron con piedras en la mano hacia las casas de los pies negros gritando "asesinos" y "estáis matando a nuestros hijos y amigos".

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Los vallecanos pidieron mayor vigilancia policial en el Pozo del Tío Raimundo

Viene de la página 1Los presidentes de las asociaciones vecinales y el concejal de Izquierda Unida Félix López Rey pidieron ayer una mayor vigilancia policial para el barrio, a la vez que criticaron "las políticas de imagen, tan habituales en este tema". Por su parte, varios miembros del PSOE repartieron un comunicado en el que denunciaban "la doble moral de IU, que nos excluye de la convocatoria de la marcha".

En las pancartas se hicieron constantes alusiones a la crisis del golfo Pérsico, con leyendas que decían: "Los camellos, con Sadam, algo menos joderán", o "Los camellos, a cargar el petróleo.de Sadam". El presidente de la junta de Vallecas, Carlos Martínez, dijo que hoy se aprobará en el pleno municipal la construcción de un parque en el Pozo del Tío» Raimundo que costará 60 millones. "No es que yo lo hiciese con intenciones oportunistas, simplemente creo que es una medida que contribuirá a paliar en algo la situación que vive este barrio".

Ningún diputado

El concejal Félix López Rey manifestó que había invitado a todos los miembros de su grupo en el Congreso de los Diputados para que asistieran a la convocatoria, pero al final no asistió ninguno, a pesar de que Julio Anguita, presidente de Izquierda Unida, le había expresado su intención de asistir.

Los manifestantes, en su gran mayoría, no mostraron actitudes violentas a lo largo del recorrido. José, un joven con vestimenta heavy, aseguraba que si el Gobierno quisiera erradicaba el problema de la droga dura. "Estoy seguro que si los yonquis que hay en este país se pusieran mañana a pedir curro, al Gobierno no le iba a molar nada", añadió.

Ambiente jocoso

Antes de llegar a las proximidades de Pies Negros, el ambiente era distendido e incluso jocoso. Las madres se agrupaban con sus hijos para corear cánticos contra la droga, y estos últimos saludaban a las cámaras de televisión sonrientes mientras enseñaban los lugares donde de forma habitual se pinchan los yonquis del barrio.

El recorrido de la manifestación evitaba, en un principio, el núcleo de Pies Negros, pero varios jóvenes consiguieron saltar la barrera de seguridad formada por los propios organizadores y fue necesaria la asistencia de una decena de policías antidisturbios. Una vez enfrente de las chabolas de Pies Negros, un manifestante llegó a decir: "Tenemos que hacer lo que hicieron en Martos" (donde los vecinos quemaron varias casas de gitanos), mientras una veintena de vecinos le aplaudían y se dirigían hacia las chabolas.

La policía consiguió hacerse con el control de la situación y a las 21.30 ya se habían alejado los manifestantes más exaltados, no sin antes lanzar varias piedras sobre las viviendas. Una gitana que asistió desde el comienzo a la marcha le indicaba a los demás manifestantes que ella vivía en Pies Negros y estaba también contra la droga, "pero no está bien que se le meta fuego al barrio porque todos no somos iguales y hay quien no tiene otro sitio donde ir".

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0020, 20 de septiembre de 1990.