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La crisis del Golfo tendrá un coste para España de medio billón de pesetas hasta el año 1992

La crisis del Golfo tendrá un coste estimado para España hasta el año 1992 de medio billón de pesetas, según las proyecciones que maneja el Gobierno. En tanto, el ministro de Industria, Claudio Aranzadi, manifestó ayer en el Congreso que la subida del precio del petróleo supondrá un incremento de la factura petrolera de 1.500 millones de dólares durante 1990. Ello significará un aumento de 0,3 puntos del déficit corriente, que se situará en el 3,6% del PIB a finales de año. Para 1991, Economía calcula que el encarecimiento de los precios del crudo supondrá 3.500 millones de dólares adicionales.

De mantenerse la actual cotización del dólar en torno a las 100 pesetas, el coste que tendría que encajar la economía española hasta finales de 1991 supondría entre 450.000 y 500.000 millones de pesetas. Los datos manejados por los expertos de Industria y Economía para efectuar estas proyecciones se basan en un precio medio del petróleo de 26 dólares por barril durante los últimos cinco meses de 1990. Para el próximo ejercicio se ha estimado un precio más bajo, 24 dólares, al calcular que el precio del barril evolucionará desde principio a fin de año de 26 a 21 dólares por barril. Los precios medios del crudo importado por España son inferiores en dos dólares al del tipo brent, por tratarse de productos con un mayor porcentaje de aceites pesados.

No habrá cambios

La crisis del golfo Pérsico "no va a inducir cambios sustanciales en la política energética que se desarrolla en este país por los distintos gobiernos socialistas", según afirmó ayer el ministro de Industria y Energía, Claudio Aranzadi, quien precisó que la situación provocada tras la invasión de Kuwait por Irak implicará este año un incremento de 150.000 millones de pesetas en la factura energética española. La estimación de Aranzadi está fundamentada en un precio medio de 25 dólares el barril de petróleo.

El ministro compareció ayer en la comisión de Industria del Congreso de los Diputados para explicar las repercusiones energéticas de la crisis del golfo Pérsico. Bajo la premisa general de que la nueva situación no implicará la reforma de la política energética, Aranzadi preciso que la crisis ha supuesto un déficit de la oferta de crudo equivalente al 10% del suministro total a España. No obstante, la cobertura de este desequilibrio se ha realizado sin grandes dificultades, según el ministro: "Se puede estimar", dijo, "que tres millones de barriles diarios suplementarios vendrán suministrados por países productores y que un millón más procederá de países ajenos a la OPEP, por ejemplo, México".

El titular de Industria señaló que la referencia de 25 dólares por barril corresponde a una situación sin problemas de suministro. Ante la eventualidad de una crisis más profunda que afectase a las entregas de crudo, Aranzadi precisó que su departamento tiene elaborado un anteproyecto de medidas extraordinarias, orientadas al ahorro de energía y que se extienden en un amplio abanico de actuaciones, que van desde la "persuasión moral" hasta la reducción de los límites de velocidad.

Aranzadi reconoció la incertidumbre que pesa sobre el mercado del petróleo, recordando que la situación actual ha producido ya un incremento de los precios superior al 100%. Con estos antecedentes, el Ministerio de Industria ha empezado a sopesar la conveniencia de retrasar la presentación del Plan Energético Nacional (PEN) que ha de establecer la planificación en el sector para los próximos 10 años: "La voluntad del Gobierno es respetar el plazo de presentación, comprometido para finales de este mismo año, pero puede ser lógico esperar a que se resuelvan las incertidumbres", dijo. Aranzadi precisó que, en consecuencia, el Gobierno no ha tomado ninguna decisión sobre el futuro de la moratoria nuclear.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 20 de septiembre de 1990

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