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ECOLOGÍA

La mancha de fuel del estrecho de Gibraltar está bajo control y se ha fraccionado

La mancha de fuel de 18 kilómetros de longitud, vertida el pasado martes en las aguas del estrecho de Gibraltar por el, carguero chipriota Sea Spirit, tras chocar con el buque noruego Hesperus, fue localizada ayer por el remolcador de la Marina Mercante Punta Service a unos 46 kilómetros al Este de Gibraltar. Llevaba una velocidad de cuatro nudos y continuaba adentrándose en el mar Mediterráneo. Según los últimos datos aportados por la Dirección General de la Marina Mercante, la situación podía calificarse de optimista, y todo hacía pensar que la mancha de combustible de 5 centímetros de espesor estaba totalmente controlada. Sin embargo, aún permanecen alertados los servicios de vigilancia aduanera y unidades de la Armada como medida de precaución. por si las corrien tes marítimas cambiasen la situación, informa Marisa Castro.

Fuentes de la Dirección General de la Marina Mercante dijeron que la mancha se había reducido de tamaño y ocupaba unos 6,5 kilómetros cuadrados. "Es increíble cómo la mancha ha pasado el estrecho de Gibraltar sin tocar las costas. Al parecer, las fuertes corrientes de la zona la han estrechado en forma de longaniza y luego se ha vuelto a compactar", dijo a EL PAIS un empleado del servicio de Salvamento Marítimo de la Dirección .General de la Marina Mercante.

Alejada de las costas

El fuel estaba siendo dispersado en la tarde de ayer con las hélices de tres remolcadores, dos de ellos de la compañía Cepsa, y con un agente químico llamado Air-30, que según las mismas fuentes está autorizado y no perjudica al medio ambiente marino. Un portavoz de la Marina Mercante aseguró que ya es prácticamente imposible que la mancha de fuel llegue a las costas españolas, salvo imprevistos. No obstante, el Gobierno Civil de Cádiz mantenía la orden de alerta dada el martes a los ayuntamientos de Algeciras, Tarifa, Barbate, Conil, Chiclana, San Fernando y Cádiz.

En la mañana de ayer se detectó también una pequeña mancha de combustible que había quedado aislada, a unos nueve kilómetros de las costas ceutíes. Las autoridades marítimas deducen que la mancha inicial se ha fraccionado. El remolcador Punta Tarifa llevaba a cabo las tareas de dispersión de la misma.

Dos remolcadores con base en el cabo Finisterre se dirigen al lugar del choque, donde actuarán como escolta de los dos buques siniestrados, que se encuentran a 92 kilómetros del cabo Espartel, en la costa norte marroquí.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 9 de agosto de 1990