Las grúas y las mangueras fueron las estrellas de La Paloma

El actor Antonio Ferrandis inauguró las fiestas de Lavapiés

La grúa y las mangueras de los barrenderos fueron las estrellas de la primera noche de las fiestas de San Cayetano, San Lorenzo y La Paloma. Mientras los policías municipales no cesaban de apuntar matrículas de coches mal aparcados a últimas horas de la tarde, en las inmediaciones de la calle de Embajadores los barrenderos se convertían en los dueños y señores de la calle. Los vecinos de Lavapiés se quejaban, mientras sonaban antes del pregón los primeros pasacalles a las 19.30, de la poca asistencia a los actos.

"Si es que la gente se va fuera estos días", le explicaba un hombre a su mujer. "Lo que pasa es que traen unas orquestas que no se ven ni en los pueblos más perdidos de España", comentaba un miembro de la Asociación de Vecinos La Corrala. La misma persona se quejaba de que el pregón lo diese el actor Antonio Ferrandis, "en vez de Plácido Domingo, que es el que había propuesto la comisión de fiestas".Las críticas apuntaban siempre al mismo blanco: el concejal Ángel Matanzo. "Está cerrando bares porque dice que no guardan las condiciones de seguridad, y ayer congregó a un montón de gente para elegir la Casta y la Susana en la corrala de Mesón de Paredes, que no tiene puertas de salida suficiente. Además, el próximo miércoles va a concentrar ahí también a 500 ancianos".

A las nueve de la noche todavía persistían los barrenderos en lavar un barrio con demasiados restos de las noches de vísperas de fiesta.

'Madonna', en Lavapiés

Los miembros de La Corrala organizaron y ambientaron la fiesta a su manera. De entrada, ya anunciaron en su boletín informativo que la cantante Madonna vendrá el jueves a Lavapiés: "La asociación de vecinos Beber-Li-hills y la asociación La Corrala se han unido para traer un gran macroespectáculo; Madonna por las calles de Lavapiés firmará autógrafos en la gran caseta de nuestra asociación. No colaboran: la Junta de Centro y Pizzas Wold".

"Cada vez hay menos gente en estas fiestas", decía uno de La Corrala mientras montaba el mostrador de su caseta. "Anoche [por la madrugada del domingo] estuvimos nosotros solos aquí con música hasta las tres de la madrugada y no había apenas nadie". Los que montaban la caseta de La Corrala se quejaban de los otros vecinos de la asociación: "A la hora de trabajar sólo estamos tres, pero cuando llegue la noche, seguro que vienen todos a vacilar. Sin embargo, a ellos le gustaba, y se les notaba: "¿Has lavado ya los pinchitos?", le preguntaba un hombre a su mujer. "¿Los has cortado y colocado ya en la bandeja?, ¿Le has puesto un papel por encima?, ¿No?, pues si no sabes dónde está, ven aquí que te lo enseño". En el ambiente se notaba que había ganas de pasarlo bien, aunque sea con la banda Mari Pepa y Sus Gatos, que no es la preferida de los de La Corrala. Las madres sacaban a los niños de cinco años con trajes de castizos castigadores y los jóvenes no se inhibían en absoluto a la hora de beber las litronas de las "siete de la tarde".

Toda la gente, desde los más críticos hasta los mejor ataviados con galas castizas prefería mostrar una especie de esperanza ingenua: "En realidad, las fiestas empiezan hoy con el pregón de Ferrandis, porque hasta ahora la gente no se ha enterado muy bien que estamos de fiestas", decía María del Pilar de León, integrante de la comisión de fiestas. María del Pilar encabezaba, vestida de castiza, "por supuesto", el pasacalle que salió a 19.30 desde la calle de Calatrava. "Soy madrileña de quinta generación, y esto para mí es un honor incomparable".

Documentación del Vespino

El pasacalle no llevaba de acompañantes más que alguna que otra madre de los jóvenes que tocaban en la banda. Dos adolescentes que conducían una moto Vespino pasaron por medio de la banda, como si desfilaran, hasta que los dos policías municipales que la encabezaban los pararon y les pidieron la documentación. "El objetivo de estos pasacalles" ' explicaba María del Pilar, mientras los chicos presentaban la documentación, ",es conducir a la gente hacia el- pregón, que es donde verdaderamente comienzan las fiestas. No comprendo a los que dicen que hay menos gente que el año pasado, porque aún no ha habido actos para comprobarlo", apostillaba.

La presencia en las fiestas de los grupos musicales "de pueblo" lo argumentaba María del Pilar con convicción: "Es preferible traer muchas orquestas a,todos los barrios que un macroespectáculo para todos los del distrito".

En el parque de Cabreteros se escuchaba la voz de algún joven cantando por el Camarón ("me Illaman el loco de la calle donde vivo") mientras cerca se concentraban unos quince ancianos con sus familias para jugar la final de la rana.

Anoche actuaron la orquesta Acrópolis, la Banda Sur y José Manuel Soto. Hoy será la orquesta Reflejos la que ocupe, a las 23.30, la plaza de Cascorro. Tres horas antes comienza la charanga de Los Churumbeles Chalados, en la calle del Oso, y a las diez, en el mismo sitio, un baile con organillo que intentará, por lo menos, parecerse a los de antes. Mañana actuarán otra vez las orquestas Reflejos y Acrópolis y el Gato Pérez hará lo propio en el auditorio de Cabesteros.Más de 500 personas aistieron ayer al a la lectura del pregón que corrió a cargo del actor Antonio Ferrandis en la antigua junta municipal de Moncloa. El actor y el concejal de Centro, angel Matanzo, llegaron en calesas que partieron de la Plaza Mayor, in forma Efe. Las fiestas, que cuentan con un presupuesto de 22 millones de pesetas, contarán a lo largo de estos diez días con un total de 150 actos, con 32 actuaciones musicales de orquestas y 12 bandas de músicas, además de los campeonatos de petanca, ajedrez y engalanamiento de calles.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 05 de agosto de 1990.