Una ciudad sitiada
Cagliari fue ayer una ciudad sitiada por 7.000 policías que establecieron rigurosos controles en las carreteras horas antes de que comenzara el encuentro Inglaterra-Irlanda Además, 3.000 agentes velaron por la seguridad en el estadio, mientras tres helicópteros sobrevolaron las inmediaciones hasta que tuvieron que retirarse a causa de la tormenta que se desencadenó.Pese a ello, antes del inicio del partido hubo un enfrentamiento entre 200 seguidores ingleses y 50 irlandeses que fue rápidamente controlado, sin que se produjeran detenciones.
Los hooligans advirtieron que sólo se trató de un pequeño ensayo con vistas al partido que el sábado disputará Inglaterra contra Holanda.
Por otro lado, el juez de primera instancia de Salo, en Brescia, al norte de Italia, condenó a un año de prisión a cada uno de los dos hinchas alemanes occidentales detenidos el pasado sábado tras un enfrentamiento con la policía cerca del lago Garda. Los gamberros se dirigían hacia Milán para ver el partido de la RFA contra Yugoslavia.


























































