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Crítica:CINE

Magnífica comedia

Ante una película como ésta, que continúa tan viva y radiante en nuestros días como lo estaba hace 50 años, en el momento de su estreno, ya no cabe la crítica, sino la recomendación entusiasta para que todos la vean.No se trata sólo, por supuesto, de admirar unas peripecias encuadradas en una acción más o menos divertida, sino de apreciar la excepcional inteligencia de un director inspirado como es George Cukor, al que Katharine Hepburn le proporcionó esta magnífica comedia de Philip Barry, para la que utilizó su amplia experiencia del teatro, que le permitió adaptarla al cine con una limpieza exquisita. Los personajes están concebidos con una diábolica habilidad, sin que nada sobre ni falte, porque la fórmula dramática es redonda, y la ejecución, exacta y precisa.

Historias de Filadelfia

(Filadefia story). Producción: Joseph L. Mankiewicz para Metro-Goldwyn-Mayer. Guión: Donald Odgen Stewart. Dirección: George Cukor. Intérpretes: Katharine Hepburn, Cary Grant, Jarnes Stewart, Ruth Hussey, Roland Young. Estreno en Madrid: Cine Lumière.

Más allá de las convenciones teatrales de su tiempo, a las que se ajustaron los responsables del filme, éste posee un fondo amargo y escéptico, disimulado por la aparente frivolidad del marco de la alta comedia. Los frecuentes combates amorosos ocultan otras luchas menos sublimes, como la que tiene lugar entre pobres y ricos, tontos y listos, simples réplicas de la que sostienen entre sí, sin descanso, los hombres contra las mujeres. Y en esa guerra valen todas las armas, las legítimas y las que no lo son tanto.

Es fácil alabar el trabajo de unos actores espléndidos porque es visible para todos, pero también es justo destacar el de los restantes profesionales, desde el productor, Joseph L. Mankiewicz, hasta el autor de la obra y, en un lugar crucial, el director que la adaptó al cine, George Cukor, servido por el guión de Donald Odgen Stewart. Esta película muestra uno de los mejores trabajos de equipo, acercándose a la obra perfecta -en la medida en que -unos seres humanos pueden hacerlo- una vez más.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 22 de mayo de 1990