Crítica:ROCK
Crítica
Género de opinión que describe, elogia o censura, en todo o en parte, una obra cultural o de entretenimiento. Siempre debe escribirla un experto en la materia

Aforo sin foro

A los compases de la sintonía de Cheers apareció Fernando Martín, cantante de Desperados, y afirmó: "Como dijo Frank Sinatra, Madrid somos los que estamos aquí". Y las 1.000 personas que habían acudido al segundo recital en el Pabellón de Deportes se miraron un tanto incrédulas ante semejante aseveración. Comienza a ser preocupante el escaso interés que tiene el público del foro ante el trabajo de los músicos de su ciudad.Solamente 2.000 personas han acudido a los dos primeros recitales en el Pabellón, y a este paso, entre los Rolling Stones y tocar junto al estanque del Retiro no habrá nada. El pop español puede convertirse en un erial si el público vuelve la espalda a los grupos que todavía no han colgado en la pared el codiciado, y cada vez más necesario, disco de oro o de platino.

Rey Lui y Desperados

Fiestas de San Isidro. Pabellón de 'Deportes del Real Madrid. 1.000 personas. Precio: 700 pesetas. Madrid, 14 de mayo.

Comenzó el recital Rey Lui, grupo con dos discos publicados y que centra su imagen en el cantante Raúl Rockesley. No debe ser nada estimulante salir a escena ante un millar de personas en un recinto con capacidad para 4.000. Rey Lui hizo de tripas corazón y salvó el expediente con vergüenza torera y buenas dosis de profesionalismo.

La música de Rey Lui es un cúmulo de tópicos y lugares comunes inspirados en el rock adolescente norteamericano de los años cincuenta. En directo, su cantante tiene problemas de afinación, lo que afecta a la modulación y a la comprensión armónica de unas canciones que plantean textos con la consistencia de la goma de mascar. Con estas limitaciones, sólo la vocación, las horas de ensayo y la energía para actuar pueden salvar un recital, y Rey Lui lo consiguió con creces.

Desperados -les llaman los "Rolling del foro"- presentó su último disco, Tan alto como nos dejen, tan fuerte como podamos, el cuarto de una carrera que comenzó en Madrid hace casi cinco años. El grupo parece pendiente de alcanzar una canción de éxito, y aborda diversos estilos que restan unidad a un repertorio inspirado en el rock, aunque en su último disco este problema se ha reducido.

La versatilidad como cantante de Fernando Martín permite a Desperados solventar este problema en directo, y la potencia y vigor de los músicos también contribuyó a conseguir un buen recital con el espíritu que caracteriza al grupo. Apoyado por un considerable refuerzo de tres músicos de viento y dos coristas, Desperados cumplió como siempre, a pesar de tener que enfrentarse a un aforo sin foro.

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