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Tribuna:

Un chiste de catalanes

"Se encuentran dos amigos y uno le dice al otro: '¿Sabes cuánto tarda en morir un catalán si te disparas en la cabeza?'. 'No lo sé... ¿una décima de segundo?'. 'No, tarda un mes entero, porque no veas lo que le cuesta a una bala encontrar el cerebro de un catalán". Este diálogo cerraba, a modo de chascarrillo castizo, un reportaje sobre José Carrillo, de 48 años y 130 kilos, campeón de España de billar a tres bandas, publicado por este diario el pasado 30 de abril en la sección de Deportes.El autor del artículo, Máximo Pradera, concluía con el chascarrillo la semblanza del campeón de billar. El párrafo decía así: "Se declara madridista acérrimo, y asegura que le produce un placer extraordinario martirizar a los billaristas catalanes con todo tipo de chanzas y sarcasmos. Al marcharse, y seguramente pensando en Josep Delmás, su verdugo en la IV Copa Presidente del Gobierno, que terminó ayer, suelta el último chascarrillo anticatalán que ha llegado a sus oídos".

Alexandre Lloreda Saleta ha escrito al Ombudsman para quejarse de lo que considera un "más que grosero chiste sobre la inteligencia de los catalanes".

"No es mi intención coartar la libertad de expresión del señor José Carrillo, el gordo en cuestión, pero considero que las páginas de su periódico no deben en ningún momento servir de escaparate o altavoz de posturas racistas y/u ofensivas para determinados colectivos sociales".

"El periodista que firma el artículo, el señor Máximo Pradera, comete, a mi juicio, una imperdonable falta de ética profesional. ¿No hay un control o supervisión de los artículos que se publican en su periódico? ¿A qué viene la inclusión de un chiste en la sección de Deportes? ¿Refleja esa inclusión la opinión del periodista que realiza la entrevista? ¿Nos obsequiarán en próximas semanas con chistes racistas sobre judíos, negros, homosexuales, sidosos o disminuidos físicos o psíquicos?".

Alexandre Lloreda termina su carta señalando: "Francamente, este párrafo dice muy poco sobre la supuesta objetividad y ecuanimidad de su periódico".

El lector plantea una serie de preguntas absolutamente pertinentes. Este periódico tiene una serie, de controles antes de que un artículo se publique, y, en este caso funcionaron, aunque funcionaron mal.

El redactor jefe de deportes, Alex Martínez Roig, leyó el texto, vio el chiste y dejó que pasara. Ésta es la explicación que ha dado al Ombudsman: "Hablé con Máximo Pradera, el autor del artículo, y le dije que me parecía poco afortunado el chascarrillo de José Carrillo. Él insistió en publicarlo porque, según dijo, se refería en tono jocoso a Josep Delmás, un catalán que le había eliminado en una competición. Y yo le respeté su texto, probablemente porque soy catalán y no quise darle una importancia personal. Con toda certeza, si ese chiste se hubiese referido a otra nacionalidad o región de España, hubiese evitado su publicación. Asimismo, quedaba bastante claro en el texto que la gracia, que yo considero personalmente una estupidez supina, la decía el propio Carrillo, porque estaba entrecomillada y se descalificaba por sí sola".

Respuesta del autor

El autor del artículo, Máximo Pradera, explica por qué incluyó el chascarrillo en el reportaje: "El artículo era un perfil, un retrato humano, y considero que en un retrato el sentido del humor es un rasgo importante. Si Carrillo tiene ese sentido del humor, que le gusta el humor negro o maneja ese tipo de chistes, consideré que era pertinente ponerlo porque ilustraba un rasgo de Carrillo. Entiendo que pueda herir la sensibilidad de los catalanes. A nadie le gusta que le hagan chistes, pero entiendo que es de mal gusto hacer chistes sobre gente que está marginada. Pero no creo ése sea el caso de los catalanes, la región más próspera de España, y a los que nadie toma por tontos. Consideré que era humor puro y, que ilustraba la personalidad de Carrillo. Jamás lo hubiera hecho si el chiste hubiera hecho referencia a grupos marginales o perseguidos".

El entrevistado, José Carrillo. al margen de la acción del Ombudsman, había dirigido una carta al director del periódico para aclarar y pedir disculpas por lo que considera unas "desafortunadas declaraciones".

"La entrevista en cuestión era hacer una semblanza mía como jugador y, como persona, después de haber estado hablando durante un buen rato sobre mil temas. Éste fue mi error. El que escribió el artículo, sin mala fe por su parte, no supo darle el verdadero sentido que yo quería a mis manifestaciones, ya que en tono jocoso dije que mi pequeña venganza por ganarme el jugador de la Federación Catalana -por cierto, muy bien- había sido contarle el nefasto chiste, pero siempre en plan de broma. Si esto no se pone parece otra cosa".

José Carrillo señala en su carta cuatro razones que sostienen lo que antes afirma: "Primero, quiero y respeto al pueblo catalán; segundo, tengo muy buenos amigos en él; tercero, siempre que puedo voy o recalo en él; si no me gustasen no lo haría, y cuarto, ¿qué gano con decir esto?: nada, o mejor, problemas",

El campeón de billar concluye su carta pidiendo sus "más humildes disculpas, y si pueden su perdón, a todos aquellos que hayan podido verse ofendidos por mis manifestaciones".

El Ombudsman considera que el chascarrillo nunca debiera haberse publicado, porque viola las normas más elementales sobre el respeto a las personas que defiende el Libro de extilo. El fallo en el control de edición se produjo -paradojas del periodismo- porque el redactor jefe de Deportes, por ser catalán, no quiso dar importancia al chascarrillo pensando más en él mismo que en los lectores para los que trabaja.

El teléfono directo del Ombudsman es el 754 45 53 de Madrid.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 13 de mayo de 1990

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