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Los conductores de la Iínea 131 piden la contratación de vigilantes para su seguridad y la de los viajeros

El dispositivo policial instalado especialmente para la línea 131 no resulta suficiente a los conductores de autobuses para garantizar la seguridad. Los 40 chóferes de esta línea maldita de la Empresa Municipal de Transportes (EMT), que cubre el trayecto entre Campamento y Villaverde, han pedido a la dirección de la empresa la contratación de vigilantes para que garanticen la integridad física de los empleados y viajeros.

Los conductores efectúan esta petición "después de comprobar la ineficacia" del plan de vigilancia del recorrido de la línea 131 ordenado por la jefatura de la Policía Municipal el pasado fin de semana, consistente, según afirmó entonces el director de servicios, Emilio Monteagudo, en la presencia de dos coches patrulla de agentes municipales que recorren el itinerario de los autobuses vigilando la conducta de los usuarios de los vehículos y la incidencia de estos viajeros en la seguridad del barrio.Según los conductores, estos dos coches policiales "se limitan a estar aparcados en la cabecera y al término del itinerario, y tan sólo escoltan realmente a los autobuses en las últimas pasadas de las unidades por las paradas, a última hora de la noche". Estos empleados han denunciado ante la EMT tres casos de amenazas efectuadas por usuarios de la línea en la tarde y por la noche del pasado jueves.

Miedo a represalias

En el primero de estos casos un conductor fue increpado y amenazado al requerir el billete a dos pasajeros que habían subido al autobús sin pagar. El empleado solicitó ayuda a través de la emisora del vehículo, "pero cuando llegó el coche de la Policía Municipal, en la parada final de Villaverde, ya se había solucionado la situación, dado que fui yo, conduciendo violentamente, quien echó a los viajeros conflictivos", dice el conductor, que no quiere facilitar su nombre por miedo a represalias.Según el mencionado empleado, los pasajeros increparon a los agentes municipales "por no estar cuando realmente hacían falta". En otro de los incidentes del jueves, el conductor del autobús fue amenazado con una jeringuilla usada cuando requirió el billete a un viajero.

Policía Municipal

Por su parte, un portavoz de la Policía Municipal señaló ayer que los dos coches patrulla destinados a la vigilancia de la zona de influencia de la línea 131 no están dedicados en exclusiva a este servicio, sino que están a disposición de sus centrales en los distritos de Latina, Usera y Villaverde, y permanecen situados preferentemente en las paradas inicial y final "como manera mas eficaz de centralizar la información que le pueden suministrar los conductores sobre las incidencias que ocurran en los vehículos".La misma fuente oficial añadió: "Para dentro de un mes, cuando finalice esta experiencia piloto de vigilancia de la línea, se podrá elaborar, si procede, un plan concreto para garantizar la seguridad de los conductores y de los usuarios, incrementando de forma permanente la vigilancia en la zona".

Los chóferes de la EMT destinados en esta línea se quejan de las agresiones verbales y amenazas de muerte que dicen sufrir por parte de un sector de los usuarios del servicio, en cuyo recorrido se encuentra el poblado del Rancho del Cordobés, uno de los principales centros de distribución de heroína a pequeña escala de Madrid.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 12 de mayo de 1990

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  • Durante la noche del pasado jueves hubo tres incidentes en la 'ruta maldita'