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profesionales agotaron ayer en escasos minutos los alrededor de 150 abonos para la feria de San Isidro que no renovaron sus antiguos poseedores, lo que provocó protestas de aficionados que llevaban muchas horas en la cola.
profesionales agotaron ayer en escasos minutos los alrededor de 150 abonos para la feria de San Isidro que no renovaron sus antiguos poseedores, lo que provocó protestas de aficionados que llevaban muchas horas en la cola.
