Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
LA FINANCIACIÓN DE LOS PARTIDOS POLÍTICOS

Fuerza Nueva dejó 150 millones

El imperio inmobiliario de los García-Cereceda ha mantenido otras importantes relaciones comerciales con partidos políticos, entre las que destaca las establecidas con Fuerza Nueva y con el Partido Regionalista de Madrid (PRIM). En 1984 la joya de la corona del grupo que capitanea Luis García-Cereceda -Lugarce SA- compró a Fuerza Nueva su sede principal situada en la calle de Mejía Lequerica. Un militante destacado de Fuerza Nueva asegura que la operación inmobiliaria pactada García-Cereceda fue "la puntilla de muerte" de su partido, que supuso para Lugarce un beneficio de 150 millones de pesetas.Fuerza Nueva adquirió la sede de la calle Mejía Lequerica en 1980, por la que pagó 180 millones de pesetas a Papelera Española. El inmueble, de 8.000 metros cuadrados, fue vendido en 1984, como consecuencia de las dificultades económicas del partido y para hacer frente a la ejecución de una hipoteca inmobiliaria de 80 millones. En aquella época se adeudaban los alquileres de numerosas sedes provinciales de Fuerza Nueva y algunas compañías eléctricas y la Telefónica amenazaron con suspender sus servicios.

Las empresas del sector se resistieron a cualquier tipo de negociación "dadas las características ideológicas del propietario del edificio", según una de las personas que intervino en la transacción. La única empresa dispuesta a cerrar la operación fue Lugarce SA -Luis Garcia Cereceda SA- que adquirió el edificio por 200 millones. Semanas después, lo vendió a una sociedad aseguradora por 350 millones. Con esta operación, Fuerza Nueva hizo frente a sus necesidades más urgentes, según ha asegurado el secretario general del Frente Nacional, Miguel Bernard, entidad que ha heredado no sólo a los dirigentes de lo que fue Fuerza Nueva, sino también la sede de este partido en la calle Núñez de Balboa.

En época posterior, Lugarce alquiló un edificio al PRIM, el mismo que apoyó al presidente de la autonomía madrileña, Joaquín Leguina, frente a los intentos del Partido Popular y del CDS para derribarle por medio de una moción de censura, en 1989. En esa operación se produjeron intentos de soborno todavía no clarificados.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 20 de marzo de 1990