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La Caja Postal creará un 'banco de negocios' mientras se define su nuevo marco jurídico

La Caja Postal de Ahorros ya tiene un proyecto de constitución de un banco de negocios, un merchant bank, que le permita dotarse de elementos operativos para abordar nuevos campos de negocio y funcionar como cualquier banco de particulares, según anunció ayer Baltasar Aymerich, consejero delegado de la entidad.

Aymerich, que reconoció que técnicamente está demostrado que la Caja Postal debe convertirse en una sociedad anónima estatal para ganar en agilidad y operatividad, dijo que respetaba la decisión del ministro de Transportes, Turismo y Comunicaciones de solucionar en un mismo paquete el problema de Correos y de la Caja Postal.

Mientras esto ocurre, Aymerich sigue dando pasos para que la Caja Postal opere como una entidad bancaria en toda su dimensión. Así, dentro de su plan estratégico, se siguen creando nuevas unidades de negocio que, previa autorización del Consejo de Ministros, pueden abordar nuevos campos de la actividad financiera.

El plan estratégico de la Postal contempla asímismo un despliegue territorial que llevará a una red de 725 oficinas en 1992 y una red de 1.100 minioficinas de la Postal aprovechando los puntos donde hay oficinas de Correos. También se ha puesto en marcha una experiencia piloto para ofrecer productos de la Caja Postal en otras entidades financieras.

Cartera industrial

Con una cartera industrial valorada en 20.000 millones de pesetas, la Caja Postal ya cuenta con un grupo financiero que gestiona 140.000 millones de pesetas y que pronto verá nacer una nueva sociedad para un segmento especializado del negocio. Aymerich dijo que la Postal está dispuesta a colaborar con el Tesoro en la distribución de productos al gran público pero siempre y cuando le dejen operar como una entidad bancaria en su totalidad y no ser un mero instrumento de política financiera.Durante 1989 la Caja Postal generó unos recursos de 30.052 millones de pesetas, lo que supone un incremento del 8,2% frente al 0,1%. que lo hiciera en 1988. El beneficio distribuible entre las reservas de la entidad y el Tesoro público asciende, después de efectuar las preceptivas dotaciones, a 11.950 millones de pesetas, 5.975 millones de pesetas por partícipe. Los beneficios atípicos del pasado año fueron 2.056 millones, lo que supone.rebajar la cifra en un 53% respecto a 1988.

Las inversiones crediticias durante 1989 han seguido creciendo, pasando de 378.037 millones al término de 1988 a 478.453 millones. El saldo de acreedores se sitúa en 814.444 millones de pesetas, lo que significa haber crecido un 12,9% en 1989. Aymerich destacó que la cuenta de alta remuneración ha conseguido en tan solo mes y medio del presente año recoger 15.000 millones de pesetas y que seguirán haciendo una política agresiva de captación de pasivo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 15 de febrero de 1990