El 45% de los madrileños ha sido víctima de un delito, según el CDS

Una avería en los sistemas de megafonía de la Asamblea de Madrid obligó ayer a la presidenta de la Cámara, Rosa Posada, a suspender el pleno monográfico sobre seguridad ciudadana que se estaba celebrando en la tarde de ayer en el Parlamento regional, a petición del CDS. Según los datos de los centristas, el 45% de los madrileños ha sido víctima alguna vez de un delito, un 38% ha instalado medidas de seguridad especiales en sus casas y un 29% ha decidido salir menos por las noches para evitar sufrir un atraco o una agresión. El debate será convocado de nuevo con el mismo orden del día.El Grupo parlamentario del CDS había anunciado previamente en una reunión con periodistas que tenía previsto solicitar la creación de una oficina de menores, específica para la atención de jóvenes detenidos, para evitar que estos permanezcan detenidos en las comisarías del Cuerpo Nacional de Policía. Esta era una de las 11 propuestas que los centristas iban a llevar al pleno suspendido.

Entre las propuestas del CDS, que iban a ser defendidas por el diputado Luis Marín Barroso, investigador de asuntos sociales y ex director del Centro de Tratamiento de Menores con Alta Conflictividad Social, destacan también la creación de un servicio de asistencia a las víctimas de la inseguridad ciudadana, de un centro de orientación permanente para la inadaptación social y de un banco de datos sobre "victimización y prevención de la delincuencia".

Los centristas también creen conveniente que se promulgue una ley especial para los delincuentes adolescentes (aquellos con edades comprendidas entre los 16 y los 18 años).

Según Luis Martín Barroso, esta ley debería contemplar un tratamiento penal y de rehabilitación que impidiera el contacto de estos jóvenes con los delincuentes adultos.

Según los centristas, para quienes "el Consejo de Gobierno se inhibe para coordinar la inseguridad ciudadana en la Comunidad de Madrid", el 80% de los madrileños tiene sensación de inseguridad, mientras que un 55% lleva menos dinero encima por este mismo motivo y un 36% no viaja en los transportes colectivos por considerarlos inseguros.

Para el CDS el desplazamiento de la delincuencia desde la capital hacia los barrios y ciudades de la periferia, como ha puesto recientemente de manifiesto la Delegación del Gobierno, muestra que la política para luchar contra la inseguridad ciudadana "sólo ha favorecido a los más poderosos y privilegiados económicamente".

Por eso, el citado partido considera que son precisas medidas sociales, que eviten situaciones de marginación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 07 de febrero de 1990.