Inusitado interés por el debate parlamentario
La sesión celebrada el jueves en el Congreso, para debatir el escándalo protagonizado por el hermano de Alfonso Guerra, suscitó mucho más interés y seguimiento entre la opinión pública que los últimos debates sobre el Estado de la Nación, a los que se considera estrellas de la vida parlamentaria.Frente al 6% de ciudadanos que siguieron totalmente o en su mayor parte los debates de política general de 1989 y 1988, el 17%, casi el triple, afirman haber seguido con atención el debate del jueves. A pesar de que, debido a la decisión adoptada por TVE, el debate no pudo verse en directo en gran parte de España.
Especialmente en Madrid, Barcelona y demás capitales de provincia, la audiencia del de bate atrajo muy intensamente a más del 20% de la ciudadanía y con relativo interés a la mitad de los ciudadanos.
Aproximadamente uno de cada tres españoles adultos se considera bastante o muy bien informado sobre el caso, siendo significativamente más frecuente un buen nivel de información en las capitales que en los pueblos; hay otro tercio aproxima do de ciudadanos con alguna información sobre el particular, y un último tercio que se considera con poca o ninguna información, ascendiendo a casi un 50% en los pueblos.


























































