Clausurado en París el Salón de Museos

España estuvo presente con 6 de los 190 pabellones expositores

El Salón Internacional de Museos y Ediciones (SIME), que se celebró en el Grand Palais de París desde el 20 de enero hasta ayer, es un salón único en el mundo, que tiene además la gran ventaja de estar abierto no sólo a los especialistas en arte sino también al público en general. En el SIME, los museos se exponen a sí mismos para darse a conocer e intercambiar muestras o para colaborar en la futura organización de las mismas.

Centrado este año en Europa -del Oeste únicamente-, el SIME ha tenido que ampliar su espacio en un 45% (4.700 metros cuadrados). De los 180 expositores 90 son museos y el 40% extranjeros procedentes de nueve países, entre ellos España, muy bien representada en esta edición con seis pabellones. Por un lado el del Ministerio de Cultura, que resume la política de renovación de lo museos españoles (el director general de Bellas Artes dictó una conferencia sobre el particular), el de la Generalitat de Cataluña-Centro de Arte Santa Mónica (sólo ediciones) y el Centro de Arte Reina Sofía (su director Tomás Llorens dará también una conferencia).Por otro lado dos museos que corresponden perfectamente al espíritu del SIME: el Provincial de Teruel, que ha editado para la ocasión un folleto perfecto, bilingüe, donde reproduce todas las hermosísimas obras presentadas (cerámica ibérica y cerámica decorada de Teruel), y el Centro Atlántico de Arte Moderno de Canarias. Este último atrae el interés de especialistas y público por muchas razones, en primer lugar por ser el más joven de todos los presentes -tiene escasamente dos meses-, por su espléndida arquitectura, por la belleza de las obras expuestas, entre ellas la escultura de Martín Chirino, presidente del Círculo de Bellas Artes, organismo también montó su pabellón, y por último, por su situación geográfica pues al ser el más periférico de todos tiene así el atractivo de prolongar la Europa cultural acercándola al continente africano, lo que hoy en día, considerando la creciente presencia del arte de este continente, es de gran interés.

El salón está estructurado en tres secciones: Ediciones y productos derivados, cada vez más importantes en los ingresos de los museos; Técnicas y servicios -es decir todo lo que el público no ve, transportes, técnicas de iluminación, de seguridad, de restauración, esta última muy interesante este año con un amplísimo pabellón y explicaciones en directo a cargo de especialistas- y Presentación de la obra, que es la sección más interesante por la enorme variedad de presentaciones posibles teniendo en cuenta que como el SIME, al decir de sus organizadores, es un salón democrático, acepta todo tipo de museos, cualquiera que sea la índole de su colección.

Este año, por ejemplo, han aparecido por primera vez los ecomuseos, una variedad de los de artes y tradiciones populares, pero que "circundan" más concretamente "un territorio" y cuyo origen, generalmente, tiene carácter asociativo.

Gran variedad pues en esta sección, pues no es lo mismo exponer una obra de Naum Gabo, que el plato donde comía Hitler (museo de la Orden de la Liberación), los magníficos ejemplares del museo de Perfumería Dragonard que los facsímiles del friso de los ciervos de Lascaux, el primer planeador del mundo o el Bugatti con el que se mató Luis Trintignang, que una especie de tortuga hoy extinguida o el manuscrito original del Manifiesto del partido comunista.

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