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TRÁFICO DE INFLUENCIAS

Contraofensiva del PSOE en el escándalo protagonizado por el hermano de Alfonso Guerra

El vicepresidente del Gobierno, Alfonso Guerra, se cubrió ayer con el manto del partido socialista para defenderse del escándalo protagonizado por su hermano Juan. Centenares de personas corearon el grito "¡Viva el cerebro del partido socialista!" lanzado en un acto militante celebrado en Valverde del Camino (Huelva), en alusión al vicepresidente. La tardía contraofensiva del Partido Socialista Obrero Español contrasta con el silencio observado hasta ahora por el propio Alfonso Guerra, que en su desplazamiento a Sevilla el fin de semana anterior visitó las instalaciones de la Expo 92 sin público ni periodistas.

"Cuando arrecian las calumnias contra nosotros, vuestro cariño, vuestro afecto, hace borrar tanta miseria que hay en el corazón de otros, que son pocos, pero que tienen todavía bastante voz en este país". Así se expresó ayer Alfonso Guerra ante los asistentes al V Congreso provincial del PSOE en Huelva, que le recibieron con una ovación de 45 segundos en el teatro donde se celebró el acto.Los vítores y los aplausos continuaron tras el acto, así como los esfuerzos de algunas personas por besar y abrazar al vicepresidente del Gobierno, que emocionaron a Alfonso Guerra. El vicepresidente reflejó una sonrisa un tanto forzada durante todo el acto. A la salida del teatro, los escoltas impidieron enérgicamente que los periodistas se acercaran a él.

El secretario general del PSOE de Andalucía, Carlos Sanjuán, se dirigió a los militantes socialistas de Huelva -"con carné en el bolsillo y en el corazón"- con la siguiente advertencia: "No permitáis que los árboles no os dejen ver el bosque. Éste es el partido de la honradez, que ha traído a la sociedad, a la Administración y a España los mayores niveles de honradez y transparencia que ha habido nunca en este país. Y esto no quiere decir que haya personas que han tenido una vida honrada y que en un momento se equivoquen. Pero es injusto que la responsabilidad individual de un miembro de un partido se quiera trasladar a toda una organización".

Sanjuán consideró "intolerable" que en este país, "donde tanta gente ha luchado por la democracia, se hagan juicios de papel". El secretario general de los socialistas andaluces responsabilizó de la polémica surgida a "intereses muy concretos de quienes no han asumido por tercera vez el triunfo electoral del PSOE" y aseguró que el país confía en los líderes socialistas, "y sobre todo en dos de ellos, Felipe González y Alfonso Guerra".Estas declaraciones públicas fueron precedidas de la realizada el día anterior por Juan Guerra, en las que denunció una maniobra política contra el PSOE y se declaró dispuesto a colaborar con la justicia. Esa declaración fue "arrancada" por el PSOE al hermano del vicepresidente, después de haber intentado, sin éxito, que Juan Guerra explicara personalmente o por otros medios algunos de los hechos que se le atribuyen, según fuentes socialistas.

Los contactos se efectuaron discretamente, a través de un intermediario, y culminaron con la diligencia notarial formalizada a las pocas horas de que el Gobierno decidiera su estrategia sobre este caso. La nota de Juan Guerra no deja lugar a dudas sobre el intento de desvincular por completo a su persona de las responsabilidades del partido socialista.

A juicio de Gabino Puche, presidente del Partido Popular en Andalucía, la declaración de Juan Guerra "parece estar dictada por su hermano Alfonso", mientras que el secretario general del Partido Comunista de Andalucía (PCA), Felipe Alcaraz, insistió en que el vicepresidente debe dimitir.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 28 de enero de 1990

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