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La muerte de García Traid se produjo por "un problema mecánico" tras una sencilla operación de cirugía estética

El entrenador de fútbol José Luis García Traid, de 54 años y padre de cuatro hijos, falleció ayer en Zaragoza a las 5.45 horas a causa de las complicaciones posoperatorias de una intervención de cirugía plástica (extirpar un quiste sebáceo de la barbilla) a la que fue sometido el pasado martes. "Un problema mecánico" fue la causa del fatal desenlace. La familia tuvo conocimiento de los resultados de la autopsia a última hora de ayer, aunque nadie entre las personas más cercanas al técnico quiso hacer comentario alguno sobre los datos de la misma. Los partes médicos, sin embargo, hablaron de "importante intervención", calificativo que al parecer hace referencia a la duración de la misma, que fue de cuatro horas.El entierro tendrá lugar el sábado, en Zaragoza, donde vive la mayor parte de la familia. Por expreso deseo de ésta, ayer se le practicó la autopsia, que se inició a las 18.00 horas en el Instituto Anatómico Forense de Zaragoza. La familia esperaba a conocer el resultado de la autopsia para decidir si emprendía algún tipo de acción legal.

García Traid entró en el quirófano de la clínica Montpellier, un centro privado y de prestigio, a las 18.10 horas del martes. La operación comenzó a las 19.00 horas y se prolongó hasta las 23.00 horas. Miguel Ángel Rodrigo Cucalón, especialista en cirugía estética que intervino al entrenador, dijo a sus hermanos que "todo había ido bien", según declaró Jaime García Traid.

El doctor Ibáñez, médico del Atlético de Madrid cuando Traid fue técnico del club, declaró ayer que le había llamado el 31 de diciembre pasado pidiéndole que le recomendara algún especialista en cirugía estética, "pues tenía intención de quitarse la papada". Ibáñez recordó que García Traid era alérgico a casi todos los medicamentos.

Por su parte, el doctor Enrique Pelegrín, director de la clínica Montpellier y jefe de los servicios médicos del Zaragoza, confirmó que García Traid le habló recientemente de la citada operación de cirugía estética y añadió que le vio "entusiasmado".

Otras versiones indican que el entrenador entró en el quirófano para quitarse un viejo quiste sebáceo que tenía en el cuello. Una vez en la sala de operaciones "él mismo dio la orden de que de paso le quitaran algo de grasa del cuello en la misma operación de cirugía estética", según declaró uno de los hermanos.

Parada cardiorrespiratoria

El parte médico de las dos de la tarde del martes señala que tras la operación el paciente sufrió en el posoperatorio "inmediata situación de parada cardiorrespiratoria. Tras conseguir su reanimación inmediata, el enfermo se halla en coma barbitúrico y sometido a ventilación mecánica mediante traqueotomía".

Tanto el propio García Traid como sus allegados, a quienes comentó su intención de someterse a la operación, la consideraban "sencilla y sin importancia". Los hermanos del entrenador precisaron que el equipo médico que realizó la intervención les había dicho que consideran "importante" una operación cuando dura tres o cuatro horas. Además de ser alérgico a la mayoría de los medicamentos, a García Traid se le inflamaba la parte sometida a intervención como se comprobó en una anterior operación quirúrgica. Los facultativos que le atendieron en esta última operación explicaron a los hermanos que sufrió inflamación en los músculos de la garganta, lo que le obstruyó la respiración y pudo originar una falta de riego sanguíneo al cerebro. El médico de la unidad de vigilancia intensiva le quitó el vendaje que le oprimía el cuello y le practicó una traqueotomía para facilitarle la respiración. Al no tener suficiente riego sanguíneo en el cerebro, se le paralizó.

El doctor Pelegrín, quien habló en varias ocasiones con Rodrigo Cucalón, declaró que García Traid conocía sus problemas alérgicos pero que éstos no influyeron en su complicación posoperatoria, "ya que se debió a un problema mecánico. Hubo una hemorragia posoperatoria que, junto con el vendaje compresivo, ocasionaron un problema circulatorio".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 12 de enero de 1990