María Izquierdo, restauradora
Ha fallecido en Madrid María Izquierdo, viuda de Aroca, al filo de los 90 años. Con ella desaparece la última gran representante de la cocina típicamente madrileña y popular. Una seria enfermedad la tuvo apartada los últimos años, pero su presencia seguía viva en lo que fue su feudo, Casa Aroca, la castiza y entrañable taberna de la plaza de los Carros.Su larga vida profesional comenzó, recién casada, en un local cercano a la Puerta de Toledo y frente al antiguo Mercado del Pescado. Esa proximidad le ayudó a la hora de elegir las mejores piezas.
Su habilidad natural le permitía hacer platos sencillos, sin sofisticaciones, que, literalmente bordaba. Sus clientes no olvidaran sus lenguados, pollo frito y hasta unas simples croquetas, que se convertían en manjar celestial al salir de sus manos.
Representó como nadie a la mujer madrileña: guapa, bien plantada, trabajadora y simpática. Recibía -como en un salón- en su cocina, vigilando sartenes y pucheros, con sonrisa maternal, repeinada siempre, con su moño, y su única coquetería, un broche de brillantes en el peto de su delantal. Sus hijos, Ángel y Manolo, con sus nueras seguirán manteniendo la tradición de la casa. Descanse en paz.


























































