El derecho de autodeterminación
Soy de los que no creen que los derechos fundamentales sean absolutos y, por tanto, ajenos a la discusión. Sin embargo, el editorial de su periódico del día 14 de diciembre parece arremeter directamente contra la posibilidad de un debate en torno al derecho de autodeterminación de los pueblos en el Estado español.Sorprende que un periódico que se define por su línea dialogante y abierta asigne a los que se manifiestan en pro de tal derecho la calificación de "sector atrabiliario del irredentismo fundamentalista", y a los que apoyan tal actitud, la de "patetismo oportunista", "sarcasmo", "lituanización" (?), "chantaje", etcétera.
No estamos ante el tono propio de un debate racional y no beligerante, del que en cambio es excelente muestra desde los mismos planteamientos teóricos el artículo de Patxo Unzueta en la misma edición. No se olvide que lo único que ha proclamado el Parlament catalán es su "no renuncia" a un derecho reconocido internacionalmente.
Parecería que EL PAÍS se alinea con la misma derecha neoliberal que proclama entusiásticamente el "fin de la historia".
¿Es que la Constitución de 1978 es una culminación del ciclo histórico que ha alcanzado las mágicas cotas del derecho natural, sede de la razón absoluta o de algún dios infalible?.-


























































