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El cadáver de 'el Mexicano', trasladado desde la fosa común a su pueblo natal

Gonzalo Rodríguez Gacha, el Mexicano, tras su entierro de pobre junto a su hijo Freddy y cinco de sus guardaespaldas en una fosa común en Sincelejo, el pasado sábado, tuvo el domingo un segundo funeral en Pacho, su pueblo natal, donde el jefe militar del cártel de Medellín creó su poderoso refugio.

Unas 17 horas después de haber sido enterrado en una fosa común, los cuerpos de el Mexicano y de Freddy fueron exhumados por petición expresa de sus familiares. "Al sepulturero le pagaron 800.000 pesos", contó asombrado a la televisión un sincelejano. Es insólito, pues un sepulturero no gana más de 30.000 pesos al mes. Luego, los cuerpos fueron llevados por tierra a la ciudad de Montería y de allí en avioneta privada hasta Bogotá.

El cortejo fúnebre partió seguidamente rumbo a Pacho, ubicado 60 kilómetros al norte de Bogotá. Allí, el Mexicano y su hijo tuvieron recibimiento de ídolos. Para nadie es un secreto que los pachunos querían a este hombre, que les daba a todos trabajo y se preocupaba porque a ninguno de los ancianos y niños de esta pequeña población nunca les faltara ni leche ni carne.

Parecía como si a Pacho nunca hubieran llegado noticias de los horribles crímenes atribuidos a este narcotraficante, señalado como el que financiaba los grupos paramilitares anticomunistas de Colombia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 19 de diciembre de 1989