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'Madres de día'

El cuidado de los niños menores de tres años no está resuelto satisfactoriamente en ningún país de la CE

Cerca de un 10%. de los niños de Alemania Occidental es cuidado por las llamadas madres de día, mientras sus madres naturales acuden al trabajo. Este sistema soluciona las lagunas que presentan las guarderías para las mujeres que tienen horarios difíciles, según Gisela Erler, del Instituto de la Juventud de Múnich, que participa, junto a otros expertos, como la italiana Patricia Guedini, coordinadora del área de infancia en la región de Emilia Romagna, en el congreso Infancia y Sociedad. Para ambas, la atención a la primera infancia es un reto que aún ningún país europeo ha logrado resolver.Las madres de dia -una mujer que cuida en su casa a sus hijos y a uno o dos niños más- son una alternativa también para los niños muy tímidos, o con problemas de salud, que no se adaptan a las guarderias. En síntesis, consiste en una adaptación al recurso que han utilizado siempre las mujeres que no han podido cuidar personalmente a sus hijos: buscar otro mujer que las supla. La novedad reside en que las madres de día reciben un curso de formación que las capacita para atender adecuadamente a los niños, tienen una licencia que les acredita como profesionales y unos honorarios oficiales que abonan el estado o las familias, según el nivel de ingresos de estas.

Este sistema existe también -con adaptaciones a las características de cada país- en Esta dos Unidos, Suiza, Dinamarca Francia y Portugal. "En Italia no existen las madres de día de forma oficial. Hay muchas mujeres que han resuelto el problema del cuidado de sus hijos con una asistenta, pero lo importante es que sea una persona formada para esa tarea y controlada por el sistema público. Este tiene una responsabilidad específica: verificar la calidad de la atención que reciben los niños", dice Patricia Guedini. Dedicada desde hace quince años a la infancia -el desarrollo de una sociedad comienza por los niños- dirige un proyecto municipal que cuenta con 336 guarderías y no tiene dudas al calificar la situación que hay en Italia para cuidar a los más pequeños de la población: "Un desastre, excepto en la zona norte de Italia donde el nivel de vida es más alto. No se cuida la calidad de los servicios que atienden a los niños". La situación es similar en el resto de los países europeos. "Suecia, uno de los países más punteros en este campo, no tendrá cubierta hasta 1991 la atención a todos los niños menores de tres años, afirma Juan Carlos Mato, director general de Protección Jurídica al Menor.

"Somos el país europeo que tiene un porcentaje más bajo de niños pequeños -1,2 por mujer- y la mayoría de las mujeres tendrían otro hijo si la situación laboral fuese más flexible", explica Gisela Erler, "pero en Alemania la mayoría de los niños están con sus madres hasta los tres años y, con cada hijo, las mujeres se enfrentan al miedo de no poder retomar su carrera profesional y tener que empezar desde cero".

Insustituible

La experiencias que desde hace 14 años se desarrolla con las madres de día ha puesto de manifiesto que los problemas en este sistema surgen con más frecuencia en la madre natural. "Llegan tarde a recoger a sus hijos y hacen cosas con los niños que la persona que está a su cargo sabe que no debe hacer con él. La madre de ¿Ea -con la que el niño puede pasar la noche si la madre tiene un horario nocturno, o nueve o diez horas diarias- está generalmente más cualificada que la madre natural". dice Gisela. A pesar de esto, Erler, de 43 años y madre de dos adolescentes, tiene claro que la función de la persona contratada no es la de sustituir a la madre natural: "los niños necesitan una atención personal. La madre natural no es sustituible, sólo se la puede suplir temporalmente

El sistema de madres de día fue muy criticado en sus orígenes por los grupos feministas, "aunque ahora muchas de esas mujeres que rechazaban los trabajos maternales han tenido hijos y recurren para su cuidado a una madre de día. Yo creo que en un futuro este sistema será tan importante como cualquier otro tipo de ayuda de los que ya están generalizados para cuidar a los niños. El problema. radica en que será difícil encontrar mujeres que quieran realizarlo y, por tanto, habrá que pagarlas muy bien. En el cuidado de los niños nos enfrentamos permanente a un problema cultural. Las feministas creen que las mujeres no deben abandonar el trabajo por tener hijos, pero las mujeres tienen derecho a estar dos o tres años con su hijo sin el peligro a tener que empezar de cero cuando se reincorporan a la empresa. Tener hijos está muy bien, le dan fuerzas a la mujer. Se ha comprobado que las mujeres que no tienen hijos tienen mucha menos energía. Aun recuerdo el agotamiento que supuso cuidar a mis hijos y trabajar al mismo tiempo, pero lo cierto es que con la maternidad ganas más de lo que pierdes y esto es algo que deben aprender las empresas. ",concluye Gisele.

Francia es el país de la CE que tiene una política global e integral de ayuda a la familia. El problema que plantea la adopción de una política unitaria en la CE sobre la atención a la infancia es que el concepto de familia es distinto en cada país", según manifestó Héléne Dorlhac secretaria de estado de la Familia en el país galo, que ayer intervino en el congreso Infancia y Sociedad, que se clausura hoy en Madrid.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 23 de noviembre de 1989