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La fuerte tromba de agua causa cinco muertos en Málaga

Las fuertes lluvias caídas en Andalucía durante los últimos días han originado situaciones catastróficas en Almería y Málaga, provincia donde la tromba de agua y granizo caída el pasado martes ha tenido peores consecuencias. Ayer se contabilizaban ya cinco muertes como consecuencia de las inundaciones. La capital, la más afectada junto al valle del Guadalhorce, intentaba recobrar la normalidad tras una noche de pánico y angustia durante la que el Ejército, la policía y Protección Civil rescataron a unas 2.000 personas. Muchas de ellas pasaron la noche en albergues y cuarteles.

De las cinco víctimas mortales, cuatro perecieron ahogadas en distintas circunstancias. A primera hora de la tarde del martes, la policía local de Málaga encontraba los primeros cadáveres. Se trataba del matrimonio formado por Francisco Martín Saldaña y Dolores Mezcua Sotomayor, que vivía en una humilde vivienda en los aledaños de la calle de Castilla. Ambos quedaron atrapados en su casa, que se inundó totalmente.Ya por la noche fue hallado el cuerpo sin vida del niño de 14 años Sebastián Jiménez Gómez, que estaba bajo un vehículo en la zona del polígono del Guadalhorce. También pereció ahogada Francisca Muñoz Calderón, que fue sorprendida por la tromba de agua cuando viajaba en un vehículo junto a su marido por la comarca de Antequera. El coche fue arrastrado por las aguas sin que pudiera escapar. Su cuerpo fue encontrado ayer por la mañana en el término municipal de Almogía. La quinta víctima es un voluntario de la Cruz Roja de Jaén, Casimiro Jiménez Funes, de 34 años.

Ejército, bomberos y policía tuvieron que aunar esfuerzos para rescatar a los miles de personas que quedaron atrapadas por el agua, la mayoría trabajadores de los polígonos industriales del Guadalhorce, donde también muchas familias quedaron incomunicadas en los grandes centros comerciales de la zona. La angustia y el temor por la suerte de sus familiares se apoderaron poco a poco de los malagueños, situación agravada por la falta de información oficial y por los problemas de comunicación a causa de los cortes de tráfico y de las líneas telefónicas, que ayer no estaban todavía restablecidas totalmente.

Las tareas de salvamento se dieron por concluidas a las 6.30 de ayer, aunque a mediodía se producían aún algunos rescates de personas aisladas. También a esa hora, más de un millar -de personas permanecían acogidas en albergues y otras, instalaciones públicas. Francisco Rodríguez Caracuel, gobernador civil de Málaga, explicó que la mayoría de estas personas se vieron obligadas a dormir fuera de sus domicilios por no poder acceder a éstos, mientras que otras habían perdido sus viviendas.

Ayer no había aún datos oficiales del número de personas que se han quedado sin casa. El gobernador estimó que en la provincia puede ser sólo media docena de casos, cifra que se incrementará bastante en la capital. Tampoco había datos sobre el número de personas que permanecían ilocalizables, sin que las autoridades descarten que pueda haber más desaparecidos.

Falta de información

La falta de datos concretos ha ocasionado la indignación de muchos malagueños que, sobre todo el martes, tuvieron que recurrir a las emisoras de radio para saber de sus familiares. La cadena SER emitió en directo desde las 12.30 del martes hasta la madrugada del miércoles, y sirvió de intermediario entre muchos familiares incomunicados.En el polígono del Guadalhorce, inundado por el desbordamiento del río del mismo nombre, se encuentran algunas de las empresas más importantes de la provincia, como Fujitsu e Intelhorce, recientemente vendida por el Patrimonio del Estado al grupo Benetton y que permanecerá cerrada temporalmente por los graves daños sufridos. Asimismo, las instalaciones de la empresa nipona Fujitsu sufrieron también varios daños. Se daba la circunstancia de que mientras la fábrica de Málaga estaba inundada y con sus trabajos aislados, los directivos de la multinacional confirmaban en Tokio al presidente de la Junta de Andalucía, José Rodríguez de la Borbolla, y al alcalde, Pedro Aparicio, la construcción de una nueva planta en la capital malagueña para aumentar la fabricación de impresoras, producto estrella de la planta de Málaga.

Rodríguez de la Borbolla y Aparicio suspendieron su viaje de promoción en Japón ante los sucesos de Málaga y otras provincias andaluzas como consecuencia de las lluvias.

Los daños, aún sin cuantificar, son muy elevados, sobre todo en la zona de los polígonos industriales y en la vega del Guadalhorce, zona agrícola de gran riqueza.

En localidades como Pizarra cayeron, según el pluviómetro municipal, 391 litros por metro cuadrado, que anegaron 500 hectáreas de terreno. La localidad vecina de Cártama permanecía ayer inundada, al igual que varios polígonos próximos. El puente sobre el Guadalhorce está actuando a modo de presa y dificulta el descenso del nivel del agua en toda la vega.

La Cámara de Comercio de Málaga anunció ayer que pedirá la declaración de zona catastrófica ante la magnitud de las pérdidas.

En este sentido se ha pronunciado también Izquierda Unida, que ha pedido la destitución del gobernador civil por no haber informado a la población de la situación de alerta.

Por otra parte, el temporal que durante dos días ha azotado la Costa del Sol ha provocado importantes daños en las playas de Fuengirola y Marbella, que se cifran en cientos de millones de pesetas, según las primeras evaluaciones, informa Miguel Nieto.

Un tramo de aproximadamente un kilómetro del paseo marítimo de Fuengirola, en la zona de Las Gaviotas, fue derruido por el fuerte oleaje y quedó cortado para el tráfico rodado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 16 de noviembre de 1989

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