Cartas al director
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Mujeres maltratadas en el escaparate

Una céntrica tienda de Barcelona expone durante estos días la moda de otoño sobre dos chicas (maniquíes) con señales evidentes de haber sido maltratadas; es decir, golpes en la cara, manos y pies atados, mordazas, etcétera.Me cuesta entender que una representación de la humillación pueda ser un reclamo para atraer clientes femeninos o masculinos. Comprar ropa ignorando que el acto brutal representado en el escaparate se ha pensado como estética, como modelo atractivo, da asco.

Cuando en tantos lugares del planeta existe el horror, trivializar el tema no es ético.

Aunque, como me han dicho en la tienda, los del escaparate no son sus clientes. Yo a partir de ahora, tampoco.- C. Turégano.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 23 de septiembre de 1989.

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