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Menos carros de combate españoles

El acuerdo obligará a España a reducir en poco más de un 10% sus carros de combate -actualmente 838-, y porcentajes similares afectarán al número de piezas de artillería y vehículos blindados. "Y, desde luego, los recortes comenzarán por el armamento más viejo", comentó ayer en Bruselas un representante del Gobierno de Madrid.El cálculo geográfico de la reducción de armamento convenciorial hecho por la Alianza Atlántica reserva a España y Portugal, en conjunto, un máximo de 1.000 carros de combate; 2.000 vehículos blindados y 1.300 piezas de artillería.

El reparto por zonas está hecho, pero la cuota de cada país es, algo que tendrá que decidirse. Estas cifras pueden contar con un margen de flexibilidad si el resto de los países de la subzona, en que España y Portugal están incluidos, no agotaran su cupo máximo de armamento.

"Los aliados mantienen el compromiso político de no abrir ahora el tema del reparto de la reducción de armas convencionales", manifestó un diplomático de la OTAN. La razón es que "esa polémica provocaría discusiones que serían muy negativas para la marcha de las negociaciones". Lo que sí se conoce es el reparto en amplias zonas que forman círculos concéntricos para establecer el máximo de armas convencionales que mantener en el conjunto del escenario global o zona de la OTAN.

La zona 3 deja fuera a España y Portugal, con lo que el número máximo permitido se reduce a 10.300 carros de combate; 18.000 blindados y 7.700 piezas de artillería. Por último, el frente central, o zona 4, en el que no están incluidos Francia ni el Reino Unido, pero sí las fuerzas que estos países tienen en la República Federal de Alemania y las de Estados Unidos en Europa, dispondrán de un máximo de 8.000 carros de combate, 11.000 vehículos blindados y 4.500 piezas de artillería. Como el despileque en el frente que forman Alemania Occidental, Holanda, Bélgica y Luxemburgo es prioritario en la estrategia de la OTAN, nadie duda que los dos países ibéricos tienen sus topes más que delimitados.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 22 de septiembre de 1989