El ensanche de la carretera de La Coruña obligará a expropiar jardínes, piscinas y locales públicos

Jardines, piscinas, pistas de tenis, restaurantes y discotecas tendrán que ceder terreno en los próximos meses a la carretera de La Coruña. El Ministerio de Obras Públicas y Urbanismo (MOPU) hará pública en septiembre la lista de expropiaciones para ampliar a 10 carriles esta autopista, estrangulada por las construcciones. El MOPU confia en no chocar con obstáculos similares a los que en otros lugares han congelado obras importantes. Un ejemplo: el enlace del puente de los Franceses lleva año y medio casi paralizado porque no se llega a un acuerdo para desplazar una gasolinera.

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Los técnicos del MOPU han tenido que dar bastantes vueltas a los planos para encajar los nuevos carriles que duplicarán la capacidad de la autovía de La Coruña. El proyecto necesita morder buena parte de las construcciones que, en sus 10 primeros kilómetros, actúan a modo de muro de contención de la autopista.La ampliación requiere limar hasta 12 metros por cada lado en el primer tramo (Madrid-El Plantío) y ocho metros en el segundo (El Plantío-Las Rozas), donde se concentra un elevado número de zonas residenciales. El MOPU ha reservado 2.000 millones de pesetas para indemnizar a los propietarios que resulten afectados.

En septiembre se conocerán las listas. Debían haber estado antes, pero la fiebre licitadora que vive estos meses el ministerio ha retrasado la realización de estos expedientes. Según Sandro Rocci, ingenierojefe del área de tecnología del MOPU, las expropiaciones afectarán a los terrenos, pero no a las edificaciones, aunque no obstante, algunas construcciones se quedarán casi al ras de la autopista.

Los viveros del Instituto Nacional de Investigaciones Agrarias (INIA), situados a la entrada de Madrid, figuran entre los más afectados. Deberá correrse la tapia más de los 12 metros previstos en este tramo para mejorar el trazado de la curva de entrada a Puerta de Hierro y poder construir un nuevo puente sobre el río Manzanares.

Entre los kilómetros 8 y 10, el ensanche afectará seguramente a las discotecas Oh Ma drid y Four Roses. Esta última tendrá que ceder terreno al nuevo enlace con la carreterade Castilla. Según Sandro Rocci, la discoteca deberá prescindir de parte de su edificio principal: un templete apoyado sobre tres columnas.Al otro lado de la carretera le toca el turno a los restaurantes. La Pérgola será probablemente el más perjudicado, así como el disco-bar Steplis y al aparcamiento del restaurante Portonovo.A partir del kilómetro 10 le toca el turno a la zona residencial de La Florida y El Plantío. Según los planos que baraja el MOPU, un buen número de chalés tendrá que ceder terreno a la carretera. En algunos casos, el ensanche parte por la mitad jardines, piscinas y pistas de tenis. Los chalés sufrirán más de cerca el trasiego de los 130.000 automovilistas que utilizan a diario la autovía.Las construcciones han seguido estrangulando la carretera hasta las mismas puertas de Las Rozas. Más allá del kilómetro 10, varios edificios de oficinas recién construidos quedarán prácticamente al filo de la autopista tras el ensanche.

El MOPU confía en iniciar las obras una vez concluido el largo proceso de las expropiaciones. El presupuesto del tramo Madrid-Las Rozas, que estará concluido previsiblemente en tres años, es de 5.000 millones de pesetas.

Por una gasolinera

Las expropiaciones están precisamente detrás de la mayoría de los retrasos que sufre actualmente el plan de accesos a Madrid, revisado por última vez a finales de 1988.

Desde mayo de ese año está prácticamente paralizada la construcción del nudo del puente de los Franceses, una obra presupuestada en 1.450 millones de pesetas. La falta de acuerdo para trasladar la gasolinera San Antonio, instalada sobre los terrenos donde están diseñadas las estructuras, es la causa. Mientras, siguen los atascos en este cuello de botella.

Según el MOPU, las obras se están realizando a un ritmo muy lento. Un empleado de la gasolinera aflirmó que hace "bastante tiempo" que las máquinas están paradas.

El presidente del consejo de administración, Juan Santos, que sólo accedía a hablar con este periódico con grabadoras y preguntas por escrito de por medio, manifestó que el primerproyecto para ocupar los terrenos de la gasolinera es de hace 15 años. La última oferta del MOPU es desplazar la gasolinera un par de kilómetros en la carretera de Castilla.

En otras zonas de la periferia han surgido también problemas con las expropiaciones. Según fuentes del MOPU, el tramo de la futura M-40, que discurre entre las carreteras N-II y N-111, ha chocado con una mina de sepiolita.

- El realojamiento de los chabolistas que habitan junto a la carretera de Andalucía, sobre todo a la altura del Rancho de El Cordobés, también ha retrasado la conexión entre la carretera de Toledo y la NIV.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 31 de julio de 1989.