Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Vecinos de Cangas de Morrazo retienen al alcalde por el incremento de la contribución territorial

El alcalde de Cangas de Morrazo (Pontevedra), el socialista Lois Pena, los concejales de su grupo y varios funcionarios fueron retenidos ayer durante varias horas en las dependencias municipales por un grupo de vecinos que exigía la dimisión del regidor. Los vecinos irrumpieron a primera hora de la mañana en la casa consistorial, causaron destrozos e interrumpieron un pleno que debía debatir una reducción de la contribución urbana, que hace seis meses sufrió un fuerte incremento. Al menos 17 personas resultaron heridas a última hora de la noche cuando la Guardia Civil procedió al desalojo del Ayuntamiento.

El alcalde definió la acción de los vecinos como "un asalto en toda regla" y dijo que "ha sido protagonizado por los máximos representantes de Herri Batasuna en Galicia", aludiendo a los concejales del Frente Popular Gallego, uno de los grupos de oposición. Numerosos efectivos de la Guardia Civil acudieron a la zona.Toda la jornada estuvo marcada por la tensión desencadenada por la acción de protesta vecinal. Algunos establecimientos comerciales y bares cerraron sus puertas y las campanas de la iglesia tocaron a rebato para que los vecinos de la localidad pontevedresa se concentraran en las inmediaciones de la casa consistorial, donde a las nueve de la mañana estaba convocado un pleno extraordinario para debatir la reducción del tipo impositivo de la contribución territorial urbana. Dicha tasa experimentó un fuerte incremento hace unos seis meses que provocó protestas vecinales y hasta la formación de piquetes ante la oficina de recaudación para impedir el pago del impuesto.

En previsión de incidentes, únicamente se permitió el acceso a la sala a 25 vecinos, pero otros grupos forzaron la puerta y accedieron al interior, lanzando huevos contra los concejales. La acción obligó al alcalde y a los concejales socialistas a refugiarse en otra dependencia.

Desde ese momento un grupo de vecinos permaneció en el salón de sesiones junto con algunos concejales de la oposición, mientras en el exterior se concentraban varios centenares de personas y los efectivos de la Guardia Civil se incrementaban hasta llegar al centenar. A última hora de la noche, se produjo un enfrentamiento entre los vecinos y las fuerzas de orden público cuando la Guardia Civil procedió al desalojo de la casa consistorial. Durante los incidentes al menos 17 personas resultaron heridas y fueron atendidas en la casa de socorro de la localidad. Sin embargo, tres de los heridos tuvieron que ser trasladados al hospital Povisa de Vigo, informa Efe. Al cierre de esta edición el alcalde continuaba encerrado en el Ayuntamiento.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 2 de junio de 1989

Más información

  • 17 heridos en la intervención de la Guardia Civil para desalojar el Ayuntamiento