Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Perdido en la montaña de papel

Un ciudadano ha pleiteado durante tres años contra el Ayuntamiento de Zaragoza, que extravió un examen para guarda de montes

El ciudadano José Joaquín López Mauleón confiesa que se siente humillado e impotente ante la Administración. Resulta que el Ayuntamiento de Zaragoza le extravió los exámenes de unas oposiciones a las que concursó para obtener una plaza de guarda jurado de montes y a la que, según su opinión y las puntuaciones, tenía derecho. El ciudadano López lleva casi tres años luchando contra la burocracia. Ha pleiteado con la corporación municipal por la vía contencioso-administrativa y mediante una querella.

Los tribunales le han dado en parte la razón, pero sigue sin obtener la plaza. "Sólo quiero que se reconozca que tengo derecho a la plaza y que no se vuelvan a repetir situaciones como ésta", ha dicho. La búsqueda de los exámenes ha sido inútil debido a la sección de personal y a la reorganización del archivo municipal. El alcalde, el socialista Antonio González Triviño, dijo que cuando se perdieron las pruebas había en el Ayuntamiento 17.000 solicitudes pendientes de tramitación y que la planta donde se archivaron estaba en obras.El Ayuntamiento convocó en 1986 unas oposiciones para cubrir plazas de oficiales de segunda de guardas jurados de montes. El 17 de junio de ese año aparecieron publicadas las calificaciones, y el opositor López Mauleón comprobó que, pese a tener una puntuación superior a otros aspirantes, no figuraba en la propuesta de adjudicación de plazas. López aparecía con 13,8 puntos, y el aspirante propuesto para la cuarta plaza obtuvo en el primer ejercicio 7 puntos; en el segundo, 5, y por méritos, 0,1 puntos, que suman un total de 12, 1, pero, sin embargo, en el tablón de anuncios figuraba con 14,1 puntos. El aspirante adjudicatario de la tercera plaza obtuvo en el primer ejercicio 6,5 puntos; en el segundo, 5 puntos, y por méritos, 0,75, que hacen un total de 12,25 puntos, aunque figuraba con 14,25 puntos. Estas divergencias en las calificaciones motivó que López Mauleón presentara un recurso ante la alcaldía, que no fue contestado.

Dos millones y medio

La propuesta de adjudicación de plazas fue aprobada definitivamente y el 31 de julio interpuso otro recurso, que fue desestimado, según una resolución de enero de 1987, alegando que hubo un error en las listas y puntuaciones que fue subsanado en su día. El paso siguiente fue presentar un recurso contencioso-administrativo ante la Audiencia Territorial, que solicitó por dos veces los exámenes. El Ayuntamiento no contestó en la primera providencia, y en la segunda declaró que "ha sido inútil su búsqueda, pues se han extraviado". La sentencia de la Audiencia da en parte la razón al opositor, pues si bien no le otorga la plaza, condena al Ayuntamiento a indemnizarle con 2,5 millones de pesetas.La sentencia señala que "evidentemente existió un incorrecto funcionamiento de la corporación local al perder unos exámenes, que se ve acentuado aún más en el hecho de que se trata de un concurso-oposición sometido a revisión jurisdiccional y en el que serían detectadas ciertas anomalías en el otorgamiento de las puntuaciones". La Audiencia considera que se le ocasionó al opositor un "grave daño", pues se le negó "por vía indirecta el 50% de las legítimas expectativas a obtener un puesto de trabajo". Esta sentencia ha sido recurrida por ambas partes ante el Tribunal Supremo.

En septiembre pasado López Mauleón optó por la vía de lo criminal. El juez de instrucción número 3, Javier Cantero, decidió el pasado día 5 archivar las diligencias "al faltar el dolo necesario para la existencia del delito". El juez señala que "más bien se acredita la existencia en el Ayuntamiento de una situación caótica de la que se deriva un descontrol que permite actuaciones como la que dio origen a la querella, cual es la pérdida de un examen".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 19 de mayo de 1989