Emilio Segre, premio Nobel de Física
El físico Emilio Segre, que ganó en 1959 el Premio Nobel por el descubrimiento del antiprotón, diminuta partícula nuclear dentro del átomo, falleció anteayer, cerca de su residencia californiana, de un ataque al corazón. Segre había nacido en la ciudad italiana de Tívoli en 1905. Estudió en la universidad de Roma, de la que fue profesor hasta 1935, y tuvo que emigrar a Estados Unidos en 1938 por las amenazas del régimen fascista de Mussolini, que le perseguía por su origen judío.El físico comenzó a trabajar en la física nuclear en 1934 y participó en el descubrimiento de algunos elementos como el tecnecio, la astatina y el isótopo fisionable de plutonio.
Tras adquirir la nacionalidad norteamericana, Segre fue director de estudios de los laboratorios atómicos de Los Álamos, en Nuevo México, donde participó en el proyecto Manhattan para la puesta a punto de la bomba atómica. Antiguo colaborador de Enrico Fermi, fue en los laboratorios de la universidad californiana de Berkeley, de la que fue profesor durante 50 años, donde Segre descubrió el elemento 85 y el plutonio 239. Junto con el físico Owen Chamberlain, con quien compartió el Nobel en 1959, descubrió el antiprotón, cuya carga eléctrica es contraria a la que normalmente se encuentra en la naturaleza y que existe en dos formas, como partícula y como antipartícula, es decir, como partícula positiva y negativa. Con este descubrimiento, los dos científicos resolvieron un gran enigma que durante muchos años desorientó a investigadores en el terreno de la energía nuclear.


























































