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El libro infantil didáctico desbanca al literario

Editores españoles hablan de los cambios en el sector

Cuando en la década de los setenta se produjo el boom de la literatura infantil y juvenil, el mundo editorial en este campo apostó claramente porque el resurgimiento llegara de la mano del libro de creación literaria de calidad. Hoy, en cambio, el antaño rechazado libro de conocimientos e información encuentra su mejor momento, amparado en ediciones gráficas preciosistas. Ambas cosas se reflejan tanto en la cita anual que el mundo del libro infantil y juvenil tiene en la feria de Bolonia como en la opinión de editores y expertos en este campo.

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El hecho de que los premios de Bolonia hayan recaído en un texto tradicional -Querida Mili, de los hermanos Grimm-, en ilustradores prestigiados mundialmente -Maurice Sendak y Etienne Delessert- y en una colección de información -en España Biblioteca Visual Altea- demuestra que la situación internacional de estos libros no ofrece grandes novedades, que se recurre a textos tradicionales, contemporáneos o no, y que el editor hace libros de información inmejorables en el terreno visual.Jorge Delkader, director de SM, única editorial española que ha recibido, dentro de los galardones de este año, una mención en Bolonia por el diseño de su colección Catamarán, piensa que las propias editoriales están ejerciendo una gran presión sobre los autores: "En ese sentido, se publica demasiado, y los autores a veces escriben contra reloj, lo cual no es bueno".

Felicidad Orquín, directora de Austral Infantil y Juvenil, de la editorial Espasa-Calpe, opina que mientras que en la ilustración se ha llegado a libros preciosistas y exquisitos, en la creación literaria no aparecen textos a la misma altura.

Orquín señala que si en la década de los setenta hubo un despegue de la literatura de calidad, ahora se produce el boom en los géneros: "Han ocupado el lugar que tuvo la literatura con exigencias de estilo, y ahora hay numerosos libros de terror, de juegos policiacos...". Ella habla del desequilibrio que existe entre oferta y demanda: "La excesiva oferta crea confusión, ya que, al no existir revistas, ni crítica literaria, ni editores excesivamente profesionalizados, se produce simultáneamente aumento de cantidad y bajada de calidad".

Miguel Azaola, director de las publicaciones infantiles y juveniles de Altea-Alfaguara, editorial que publica en coedición con otros países la Biblioteca Visual Altea, piensa que lo más significativo que está ocurriendo en el mundo del libro infantil y juvenil en los últimos años es el perfeccionismo al que se está llegando en el terreno gráfico.

La editorial Aliorna, de Barcelona, que tan sólo lleva tres años en el mercado, ha vuelto de Bolonia llena de expectativas. Su director, Ramón Pesora, que se ha visto sorprendido por el interés que han suscitado, provienedel mundo de la enseñanza, y piensa que la política a seguir es la de buscar libros extranjeros de mucha calidad -tenía desde hace meses los derechos para España del libro Querida Mili, de Grimm-Sendak-, crear colecciones y tener ideas que rompan moldes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 13 de abril de 1989