300 años de historia
J. DE S. El estreno de Le mariage de Figaro en la Comédie Française, es, además, el inicio de un ciclo de Beaumarchais que se verá completado con la reposición de Le barbier de Seville (dirigido por Jean-Luc Boutté) y de La mère coupable (montaje de Jean-Pierre Vincent).
Así, en la temporada 1990-91, el primer teatro de Francia ofrecerá en alternancia latrilogía de Caron de Beaumarchais, haciendo justicia a su condición de Théátre de la Nation, apoyado, fundamentalmente, en una compañía estable, con más de 300 años de historia, un repertorio y la sacrosanta alternancia (cuatro espectáculos distintos a la semana).
Invitados europeos
Junto a esta trilogía, Vitez anuncia para la próxima temporada una apertura de la Comédie a la escena europea. Algunos de los mejores directores europeos han sido invitados a montar sus trabajos en la Comédie, en francés, con los cómicos de la casa: el español Lluís Pasqual estrena, a finales de año, Como gustéis de Shakespeare; el italiano Dario Fo montará la próxima temporada Le médecin maigré lui; luego vendrán el alemán Klaus Michael Grüber, el británico Peter Brook, Luc Bondy (con Le voyage de monsieur Perrichon), el alemán Peter Zadek, el italiano Luca Ronconi...
Puede que en 1992 París no llegue a convertirse en la capital de Europa -¿Londres, Francfort?, por ahí van los tiros- pero tengan por descontado que, mientras se mantengan los socialistas en el poder, va a ofrecer uno de los mejores escenarios -teatrales, si no el mejor, del Viejo Continente.


























































